17 min remaining

La estrategia empresarial es un elemento necesario en todo negocio que quiera lograr un desarrollo sostenible y un crecimiento que pueda replicarse con el paso de los años. Conocer más sobre metodologías y técnicas te ayudará a mejorar tu estrategia empresarial, ya sea que estés comenzando una marca o empresa o que lleves años con un emprendimiento propio, o a implementarla en caso de que aún no cuentes con una.

De acuerdo con el nivel de desarrollo y el alcance de tu negocio, la estrategia empresarial puede requerir mayor o menor atención, recursos y tiempo. La escala de tu empresa también determinará si necesitas gente especializada para plantear una estrategia adecuada a las necesidades de tu negocio, o si es algo que puede realizar el personal que ya forma parte de tu empresa.

Y, claro, para que tu estrategia empresarial siempre sea la mejor es conveniente que leas materiales que aborden el tema, como la guía que te presentaremos a continuación. Esta contempla desde la definición sobre estrategia empresarial hasta las metodologías y consejos para sacar el mejor provecho de una planificación. Esto te permitirá crear una estrategia empresarial con base en las necesidades de tu negocio y de acuerdo con las circunstancias que plantea la actualidad.

Guía Gratuita

Estrategias de crecimiento rápidas para la expansión de tu negocio

Cuéntanos un poco de ti para acceder a la guía

Aunque para cada negocio los objetivos generales y las acciones concretas varían, el proceso de creación de cualquier estrategia empresarial tiene ciertos elementos en común. Para que desarrollar tu estrategia no se quede en un intento, te presentaremos más adelante algunos de los elementos más importantes que debes tener en cuenta.

La importancia de contar con una estrategia empresarial

A simple vista podemos reconocer que contar con una estrategia empresarial puede conllevar grandes beneficios para cualquier compañía. Si el objetivo de cualquier organización es alcanzar metas, planificar las tácticas para llegar a ellas es esencial.

Veamos algunas razones por las que es importante contar con estrategias empresariales.

Permite la planificación

El principal motivo para diseñar una estrategia empresarial es que no solamente te permite definir cuál es el objetivo de tu organización, sino cómo puedes alcanzarlo. Establecer un plan de acción o metodología de trabajo es necesario para saber qué expectativas podrás cubrir, en cuánto tiempo y con qué recursos cuentas. 

Acelera la obtención de resultados

Una buena estrategia empresarial asegura el desarrollo y crecimiento esperados para tu empresa en cada una de sus etapas. Esto estará sujeto a muchas variables si no cuentas con una estrategia. No en vano el 48 % de los líderes consideran que la planificación e implementación de una estrategia es de suma importancia para la obtención de sus logros.

Fomenta una cultura de previsión

Establecer una buena estrategia empresarial te puede ayudar a afrontar de la mejor manera los imprevistos y las dificultades. Si has definido previamente tus protocolos de acción, planes de contingencia y métodos correctivos, será más sencillo reaccionar rápidamente ante las situaciones adversas, mantener en óptimas condiciones a la organización y evitar complicaciones financieras, operativas o de cualquier tipo.

Da estructura a los negocios

Aunque al pensar en una estrategia empresarial suelen considerarse los elementos de organización, logística, estructura y gestión, una verdadera estructura organizacional requiere la elaboración de planes y esquemas para las diversas áreas que constituyen tu negocio. De este modo, puede también dar forma a tu empresa y crear las tácticas necesarias para que funcione adecuadamente tu plan.

Provee un mayor conocimiento de la empresa

Una estrategia empresarial te permitirá responder a preguntas vinculadas a la identidad de tu marca, tales como: qué elemento diferenciador tienes ante las empresas que son tu competencia; qué metas de crecimiento te planteas para plazos cortos, medios y largos; qué tipo de servicio y producto estás ofreciendo a tus clientes.

Determinar la organización y estrategias, así como conocer los factores internos e internos de tu negocio (como en un análisis PEST), te permitirá afianzarte en el mercado. También potenciarás el crecimiento y mejoría, en caso de que cuentes con una empresa consolidada.

¿Qué es una estrategia empresarial?

Elementos de la estrategia empresarial

Las estrategias empresariales pueden tener diferentes funciones, pero existen algunos rasgos que comparten todas estas planificaciones. Revisémoslos.

Cultura empresarial

La cultura empresarial consiste en el conjunto de valores que rigen a tu empresa, así como la visión y misión que están detrás de tu negocio. Este elemento permite establecer ideales que servirán como punto de partida para la planificación y que sean acordes con lo que tu empresa representa y defiende. 

Objetivos

Los objetivos generales de una empresa son las metas principales que esperas cumplir a partir de la implementación de tu estrategia y que representan el fin al que diriges tu plan de negocio. Estos objetivos servirán para establecer las directrices para tus esfuerzos empresariales, fungirán como la justificación de tus estrategias y te permitirán crear metas menores que te ayuden a alcanzar las metas de tu estrategia.

Procesos estratégicos

Si ya tienes definidos tus objetivos, el siguiente paso es establecer el modo en el que esperas alcanzarlos. La metodología es el núcleo de tu estrategia empresarial y debe incluir los pasos que debes seguir para asegurar el éxito de tu negocio, así como las colaboraciones que establecerás para operar correctamente. Una matriz EFE puede ayudarte a conocer los factores a tener en cuenta.

Propuesta de valor

Toda propuesta de negocio debe estar acompañada de estrategias de diferenciación que hagan competitiva la oferta y logren destacarla del resto, especialmente cuando tu objetivo es vender o hacer rentable un modelo de negocios. La propuesta de valor debe formar parte de la estrategia empresarial para que se vuelva el foco de atención de tus operaciones y se explote al máximo.

Recursos

Tu plan de negocio solo será funcional si sabes qué es lo que necesitas para cumplir cada una de sus etapas y de qué recursos dispones para comenzar. Esto implica detallar qué tecnologías necesitarás, el volumen de personal requerido y los recursos económicos con los que puedes contar en cada etapa del proceso.

Dirección estratégica

Otro elemento fundamental para una buena estrategia empresarial es la dirección estratégica. Si bien tu plan sirve como la receta para llegar al éxito, necesitas a alguien que coordine a tu equipo para cumplir con los objetivos estipulados. Esta dirección también debe ser flexible y ser capaz de adaptarse a imprevistos o áreas de mejora en la estrategia.

Canales de comunicación

Debido a que las estrategia empresariales suelen partir de un enfoque integral, es común que su cumplimiento dependa del trabajo de los departamentos de finanzas, ventas, marketing, recursos humanos y muchos otros. Es por ello que el cumplimiento de los objetivos requiere buenos mecanismos de comunicación, tanto verticales como horizontales.

Parámetros de cumplimiento

Por último, una estrategia empresarial debe contar con parámetros o indicadores que faciliten evaluar el desempeño de las acciones para alcanzar los objetivos. Te permiten saber si estás cumpliendo en tiempo con tus metas y si tus resultados tienen la calidad esperada. El seguimiento y la constante evaluación serán tus mejores amigos a la hora de implementar tus estrategias. 

Conocer estos elementos es especialmente útil si quieres generar un plan de trabajo o un documento para tu estrategia. Con esta información en mente, puedes comenzar a caracterizar el tipo de estrategia a implementar en tu empresa. Veamos los tres tipos de estrategias más comunes.

Si bien podemos hablar de múltiples estrategias empresariales de acuerdo con los objetivos, de manera general la clasificación contempla tres tipos o categorías de estrategias empresariales: corporativa, competitiva (o de negocio) y funcional (o cooperativa).

1. Estrategia empresarial corporativa

Esta estrategia es quizá la más importante para una empresa, ya que abarca la misión, visión y valores de un negocio. Busca plantear metas a largo plazo, considerando el mercado hacia el que se dirige, y es necesario trabajar en ella para hacer más eficientes los procesos de toma de decisiones. También tiene en cuenta la manera en que la empresa quiere presentarse y ser conocida dentro del sector o  mercado objetivo. 

La identidad corporativa es el elemento que más se beneficia al ejecutar este tipo de estrategias. Los planteamientos y resoluciones que brinde esta estrategia facilitarán la definición de una identidad o personalidad de marca. En este tipo de estrategia puedes considerar actividades como los eventos que tu empresa podría patrocinar, si es que ya cuentas con los recursos necesarios para realizar este tipo de actividades de promoción.

Pregúntate qué valores de esas actividades cuadran con lo que es tu empresa o marca, qué intereses tienes o en qué otro sector productivo te gustaría generar un impacto importante. Si quieres explorar nuevos nichos, utiliza la estrategia del océano azul.

Ejemplo de estrategia empresarial corporativa

2. Estrategia empresarial de negocio o competitiva

Esta estrategia se enfoca en los aspectos relacionados con el modo en el que quieres que se comercialice tu empresa. Involucra estrategias de marketing, campañas, análisis del público hacia el que deseas dirigirte y las tendencias de mercadoAnaliza las empresas de la competencia, la demanda que puede tener tu producto o servicio y qué opiniones hay en general sobre las marcas existentes.

Su alcance busca plantear objetivos a medio plazo que se ajusten a la identidad o valores de la compañía.

Ejemplo de estrategia empresarial con un enfoque competitivo

3. Estrategia empresarial cooperativa o funcional

Este último tipo de estrategia es el que se encarga de establecer el esquema de organización: qué roles, departamentos y vacantes son necesarios en una empresa, así como los horarios de trabajo, salarios y otros elementos logísticos. Esto permite que un negocio tenga bajo control los procesos necesarios para brindar un producto o servicio al mercado dependiendo de su tamaño y características. Todo ello tiene el propósito de que puedas atender las sugerencias para mejorar la calidad y mantener la satisfacción de los clientes.

Constituye los departamentos necesarios para el funcionamiento de tu empresa con el fin de evitar un paro de la producción o distribución de los servicios o productos que tu negocio ofrece. Si realizas una estrategia cooperativa o funcional verás que tendrás una gran ventaja en la cadena de producción y servicio al cliente.

Ejemplo de estrategia empresarial funcional

Entonces, veamos el proceso para generar una estrategia empresarial y ponerla en marcha.

1. Analiza el estado actual o pasado de tu negocio

Aunque te hemos comentado sobre tres tipos de estrategias empresariales, lo cierto es que el proceso puede resumirse en una sola estrategia que los englobe y que te permitirá alcanzar con mayor certeza el éxito esperado. A continuación, te presentamos este proceso.

Es conveniente que analices el estado en que se encuentra la empresa. Esto determinará las necesidades, objetivos y otros elementos que debes considerar, sin importar si estás en las primeras etapas de un emprendimiento pequeño o tengas una empresa de mediano alcance con varios años de experiencia.

Si apenas estás comenzando con tu negocio y consideras que no tienes los datos suficientes para realizar un análisis, es una buena táctica pensar en un estado hipotético desde el que te gustaría implementar la estrategia empresarial.

Te conviene observar tanto los errores como los aciertos, lo que es posible con un análisis FODA. Tener ambos elementos en consideración te ayudará a mejorar el desempeño y a disminuir las fallas. También te permitirá potenciar el efecto de las estrategias a emprender. Si realizas este análisis previo, la creación de una estrategia empresarial será más sencilla y su impacto será mayor en el desarrollo y crecimiento de tu negocio.

2. Plantea objetivos generales

Una vez que hayas pasado por el análisis de tu empresa, es hora de plantear los objetivos generales que buscas alcanzar en tu negocio. Aunque puede parecer que solo necesitan hacerlo los negocios que están comenzando, lo cierto es que te será muy útil tener en mente los objetivos generales que buscas alcanzar cada vez que realices un plan o estrategia empresarial.

Además, definir los objetivos generales es parte fundamental de una estrategia empresarial, pues son las metas de gran alcance que determinarán qué acciones, estrategias y herramientas necesitas.

Es conveniente que consideres los objetivos como metas cuantificables, como «Ser una de las empresas líderes en la industria» o «Alcanzar x número de ventas dentro de los primeros seis meses del año». Establece objetivos SMART que te ayudarán tanto en materia estratégica como en la operativa.

Finalmente, piensa en qué tipo de organización te gustaría tener, qué estructura requieres para su funcionamiento y a qué proveedores o distribuidores puedes acudir para la producción o comercialización de tu producto o servicio.

    << [Descarga gratis] 7 prácticas para acelerar el crecimiento de tu negocio  con aplicaciones gratis>>   

3. Determina los recursos para implementar tu estrategia empresarial

En el caso de las empresas que comienzan es probable que alguno de los colaboradores pueda crear la estrategia. Si tu empresa es de mayor alcance, es importante que consideres qué tipo de estrategia pondrás en marcha y con qué personal. Una buena alternativa es que acudas a un grupo de especialistas o a un consultor externo.

Si se da el caso de que tu empresa se encuentra en una etapa intermedia, hay varias alternativas como contratar a un consultor particular para que tú o la persona encargada en tu empresa reciba consejos sobre los modelos, dinámicas y métodos disponibles.

4. Establece o replantea la visión y misión de tu empresa

Independientemente de en qué etapa de desarrollo se encuentre tu negocio, es importante que la misión y visión de tu empresa estén presentes. Si los objetivos generales son el esqueleto de una estrategia, la visión y misión son la sangre que circula a lo largo de todo el planteamiento estratégico.

Puede parecer que no es necesario pensar en estos elementos cuando tu empresa ya tiene una trayectoria, pero debes poner sobre la mesa estos temas para juzgar qué valores o planteamientos sobre el mercado siguen vigentes en tu empresa. Aunque la identidad puede permanecer intacta y habrá ciertos elementos que se mantengan sin cambios, también es probable que haya ciertas características o valores que ya no empaten con el estado u objetivos que tiene tu negocio actualmente.

Piensa en ello como una reinvención o actualización de lo que significa tu empresa o marca. Muchas veces la visión de tu empresa puede tener un cambio más estructural u organizativo que de valores. Esto te dará una pauta para muchas de las acciones y planes estratégicos.

5. Automatiza tus procesos para mejorar el rendimiento

Con el fin de impulsar el desarrollo y crecimiento de tu empresa es importante que establezcas qué procesos o actividades puedes automatizar. Así promoverás la eficiencia y productividad de tu equipo.

La tecnología y herramientas relacionadas con la automatización son algunos de los recursos más novedosos y populares.

Si ya habías incorporado la tecnología a tu estrategia empresarial para implementar procesos de automatización, es probable que en este momento consideres otras herramientas para añadirlas a tu catálogo. El uso de machine learning para mejorar chatbots y la inteligencia artificial pueden ser instrumentos nuevos que refresquen o mejoren tus procesos automatizados. Por ello no deberías dejarlos pasar.

6. Establece objetivos específicos y el personal para lograrlo

En esta etapa podrás observar con qué recursos cuentas y cuán capacitado está tu equipo. También es momento de que transformes las metas generales en objetivos específicos.

Si en esta fase del desarrollo de tu estrategia detectas que te faltan ciertos recursos o que un departamento no tiene la capacitación adecuada, es el momento para que tú o la persona a cargo de la estrategia planteen soluciones. Promueve la capacitación o la contratación de nuevos colaboradores para distribuir las metas y objetivos específicos de manera adecuada.

7. Aterriza los planes estratégicos para cada área o departamento

La implementación de tu estrategia será más viable y fácil de alcanzar si creas planes estratégicos para cada departamento o miembros encargados de las tareas u objetivos específicos.

Por ejemplo: si uno de tus objetivos específicos es mantener y aumentar el número de clientes que tienes por mes, debes conocer el coste de adquisición de clientes y poner en marcha estrategias como la fidelización.

Aunque los planes estratégicos (al igual que la propia estrategia empresarial) no pueden predecir todos los escenarios que se presentarán, debes tener alternativas para alcanzar los objetivos o para sortear las dificultades potenciales. Eso te dará una guía lo suficientemente robusta para brindar una mayor estabilidad y un mejor entorno para cumplir los objetivos específicos y generales que quieres lograr. Tener un enfoque de pensamiento de diseño o design thinking te ayudará a resolver esos retos de forma novedosa.

8. Mantén un análisis de la estrategia empresarial y del rendimiento de tu empresa

Una vez que la estrategia esté planteada a partir de los antecedentes y hasta el último detalle de organización y planificación técnica, es importante que mantengas una vigilancia o análisis activo.

Pon en práctica el análisis activo para mitigar la posibilidad de pérdidas o fallas graves. En el caso de que algún plan o meta deba cambiar el curso, estar pendiente del análisis de los resultados te permitirá resolver esos incidentes de la manera más adecuada y en menor tiempo. Sabrás de antemano con qué recursos materiales y humanos cuentas, y cómo puedes cambiar la estrategia actual.

Una manera más sofisticada de llevar a cabo el análisis activo es mantenerte al tanto de la actividad de tu competencia: desde las campañas y estrategias que implementan hasta los resultados observables. De esta forma contarás con un marco de referencia.

Lleva un registro de las evaluaciones y análisis de tus estrategias y planes anteriores, así como de la actividad que ha mantenido tu competencia a lo largo del tiempo. Considera que las redes sociales pueden ayudarte a realizar un análisis detallado de la reputación online de tu competencia y la de tu negocio.

Realiza encuestas que te permitan medir la satisfacción de tus clientes, el alcance de la difusión y el reconocimiento de tu marca en el mercado. 

9. Actualiza de forma constante

Mantén siempre activa la actualización de tus planes y de toda tu empresa en general. Más allá de la capacitación, la actualización tiene que ver con una formación constante que deben tener todos los involucrados en tu empresa, para que puedan proponer soluciones y actuar de la manera más adecuada ante las circunstancias.

Esto no solo tiene que aplicarse cada año, que es cuando normalmente se crean las estrategias empresariales, sino en los momentos en que un cambio importante se presente en el sector de tu empresa o en la forma en que se atienden las necesidades de tus clientes. Para dejarlo más claro, pensemos en la importancia de la venta en línea: aunque desde un inicio las ventas en línea pudieron haber figurado dentro de tu estrategia, es probable que no les hayas dado la importancia que necesitan ahora.

Asimismo, puedes generar planes más ambiciosos en el futuro, como una fusión entre organizaciones.

Mantener la actualización de los recursos materiales, humanos y estratégicos te permitirá acercarte más a los objetivos planteados en tu estrategia empresarial.

 

Más allá de los tipos de estrategias empresariales, aquí te mostramos algunas estrategias específicas que pueden dar buenos resultados en tu negocio.

1. Innovación continua

Una estrategia empresarial que siempre será efectiva es la innovación. Esto permite estar a la vanguardia, con un mensaje vigente ante una audiencia y una capacidad de adaptación y visión de futuro que harán la diferencia ante la competencia. Sin embargo, esa innovación debe ser estratégica, enfocada y con objetivos. 

Una empresa que en su ADN está acostumbrada a la innovación constante va a sobresalir en su sector. La innovación puede darse en muchas áreas, acciones o funciones de la empresa, por eso ofrece múltiples posibilidades. 

2. Especialización

Las estrategias de especialización se refieren a orientar el negocio hacia un sector, audiencia u oferta que te permita especializarte, o que elijas un nicho específico al que le hablarás y al que buscarás atraer para convertirlo en clientes. 

3. Estrategias de cooperación 

En este caso puedes crear estrategias de cooperación, como alianzas y sinergias. Sumar fuerzas, repartir responsabilidad, inversiones y equipo puede ayudarte a llegar a más personas y a públicos diferentes. 

En algún momento de su ciclo de vida, toda empresa generará diversas alianzas, a veces temporales y en ocasiones permanentes, aunque siempre con un objetivo estratégico que justifique dicha cooperación.  

4. Análisis de productos o servicios

Algunas empresas se casan con su oferta de productos o servicios y se resisten a modificarla; no obstante, una estrategia empresarial efectiva consiste en analizar si lo que se ofrece actualmente tiene una justificación de negocio. Muchas veces se pueden eliminar o pausar algunos productos o servicios que no están siendo rentables, para concentrarse en aquellos que sí contribuyen a la rentabilidad de la compañía.

Además, si se hace un análisis de productos o servicios se pueden detectar nuevas oportunidades y lanzar productos y servicios que se sumen a la oferta. 

5. Estrategia de precios

Las estrategias de precio son clásicas, y no por ello pierden efectividad. Ya sea el precio más competitivo, el mejor coste-beneficio, la entrega de más productos por el menor precio, ofertas, promociones, etcétera, todas serán estrategias que ayudarán a un negocio.

6. Generación de experiencias únicas

Esta es una de las estrategias que más resultados le da a una compañía, pero al igual requiere un esfuerzo integral que bien valdrá la pena llevar a cabo. Generar experiencias únicas que dejen satisfechos a los clientes crea fidelización, relaciones a largo plazo y una gran presencia de marca que no será fácil debilitar.

7. Mejora de la atención al cliente

Una estrategia empresarial que se focalice en mejorar la atención al cliente puede ser una gran oportunidad de éxito para un negocio. Cada vez más, las personas buscan que las empresas les brinden soluciones eficientes y les escuchen activamente. Para alcanzar este objetivo, existen diversas herramientas tecnológicas que pueden resultar muy útiles. En este sentido, el uso de un sistema CRM y un software de ventas pueden potenciar la efectividad de la estrategia, permitiendo a las empresas gestionar de manera más eficiente las relaciones con sus clientes y obtener información valiosa para mejorar sus experiencias. 

Tip: integrar tu correo empresarial con un CRM te ayudará a tener una visión completa de las interacciones con clientes potenciales y existentes, lo que te permitirá encontrar oportunidades de mejora.

8. Estrategias de ampliación

Estas estrategias buscan expandir la empresa de una u otra forma, ya sea buscando un mercado más amplio o más puntos geográficos donde se pueda operar, o incluso a través de la creación de un sitio web que permita llegar a nuevos clientes en línea y ampliar la presencia de la empresa en el entorno digital. Esta ampliación de la acción de la empresa, su operación y su influencia, puede resultar efectiva para amplificar los objetivos y metas, aunque es importante contar con un sustento de negocios para poder implementar estas estrategias de manera adecuada.

9. Estrategia creativa

Tiene que ver con el uso de la creatividad para generar soluciones o metodologías con las que la empresa optimizará su operación interna, externa o su relación con las diversas entidades con las que tiene interacción; entre ellas, los clientes. 

10. Creación de talentos

Existen empresas que han optado por la creación de talentos y la capacitación de personal como su principal estrategia empresarial. Al poner el acento en el desarrollo de centros de investigación o de academias de profesionalización, las compañías se aseguran de que el personal tenga ideas creativas e innovadoras que sirvan a los propósitos de la organización.

Este es el caso de empresas, como Google, que invierten una gran cantidad de recursos en formar a su personal y en desarrollar nuevas tecnologías para la compañía.

11. Diversificación de productos

Más allá de la expansión territorial y de mercado, una empresa puede aspirar a diversificar su cartera de productos para no solo llegar a más gente, sino penetrar en mayor medida en la vida y hábitos de los consumidores. Cuando esta estrategia se explota al máximo se genera un ecosistema en el que los clientes quieren permanecer y en donde encuentran solución a una gran diversidad de problemas.

12. Responsabilidad social

Otra estrategia empresarial consiste en integrar planes y acciones de responsabilidad social como núcleo de sus operaciones. De este modo se incentiva una buena imagen de la marca, se crean objetivos, una cultura empresarial basada en el compromiso y se da un propósito al negocio.

13. Crecimiento orgánico

El crecimiento orgánico es una fórmula de negocios que se basa en generar un impacto en los clientes y hacerlos embajadores de la marca. A través de esto, las empresas destinan sus recursos en el perfeccionamiento de sus ofertas comerciales, la elevación de su calidad o la mejora del servicio antes que en campañas de marketing, publicidad o estrategias que atraen al cliente de forma activa. Esto influye en la asignación del recursos y en la planificación de los métodos de comercialización.

14. Sustentabilidad

Una última estrategia empresarial que en los últimos años ha cobrado fuerza consiste en la búsqueda de autosustentabilidad de las compañías. Cuando una empresa se fija este objetivo debe satisfacer todas sus necesidades productivas, disminuir costos, mantener el control de su materia prima y buscar mantener las ganancias que percibe.

Por supuesto, esta estrategia exige una planificación integral a largo plazo, que incluya el método de trabajo, los recursos con los que cuenta y las responsabilidades a futuro.

Más de la mitad de líderes y empresarios han reconocido que hay una gran diferencia entre la planificación de la estrategia empresarial y la ejecución práctica. Lo importante es que tengas un esquema y directrices que te ayuden a mejorar la productividad e incrementar las tasas de rendimiento y éxito en tu negocio.

¿Quieres saber cómo dar el paso siguiente? Realiza un balanced scorecard para definir tu metodología empresarial y estratégica.

Estrategias de crecimiento rápidas para la expansión de tu negocio
New Call-to-action

Publicado originalmente el 20 de junio de 2023, actualizado el 26 de enero de 2024

Topics:

Estrategia Empresarial