La estrategia empresarial es un elemento necesario en todo negocio que busque lograr un desarrollo sostenible y un crecimiento que se pueda replicar con el paso de los años. Conocer más sobre metodologías y técnicas te ayudará a mejorar tu estrategia empresarial, ya sea que estés comenzando una marca o empresa o que lleves años con un emprendimiento propio, o a implementarla en caso de que aún no cuentes con una.

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De acuerdo con el nivel de desarrollo y el alcance de tu negocio, la estrategia empresarial puede requerir mayor o menor atención, recursos y tiempo invertido. La escala de tu empresa también determinará si necesitas gente especializada para plantear una estrategia adecuada a las necesidades de tu negocio, o si es algo que puedes seguir manteniendo a cargo del personal que ya forma parte de tu empresa.

Y claro, para que tu estrategia empresarial siempre sea la mejor es conveniente que leas material que aborde el tema, como la guía que te presentaremos a continuación. Esta contempla desde la definición sobre estrategia empresarial hasta las metodologías y consejos para sacar el mejor provecho de una planificación. Esto te permitirá crear una estrategia empresarial con base en las necesidades de tu negocio y de acuerdo con las circunstancias que plantea el 2022.

Aunque para cada negocio los objetivos generales y las acciones concretas varían, el proceso de creación de cualquier estrategia empresarial tiene ciertos elementos en común cuando se está desarrollando. Para que realizar tu estrategia no se quede en un intento, te presentaremos más adelante algunos de los elementos más importantes que debes tener en cuenta.

La importancia de contar con una estrategia empresarial

Más allá de lo que significa una estrategia empresarial, ¿por qué debería ser importarte hacer y aplicar una estrategia para tu empresa? Motivos hay muchos, pero las razones principales tienen que ver con que te permitirá afrontar de mejor manera los imprevistos y las dificultades. Además te facilitará alcanzar el desarrollo y crecimiento esperados para tu empresa en cada una de sus etapas. No en vano, 48 % de los líderes considera que la planificación e implementación de una estrategia es de suma importancia para la obtención de sus logros.

Crear una estrategia empresarial brinda estabilidad a cualquier proyecto de negocio y, además, ayuda a incrementar las tasas de éxito en sus propósitos. También ofrece una mayor capacidad de resolución de problemas ante cualquier evento no esperado o problema que surjan. Aunque al pensar en estrategia empresarial suelen considerarse los elementos de organización, logística, estructura y gestión, una verdadera estructura empresarial requiere la elaboración de planes y esquemas para las diversas áreas que constituyen tu negocio.

Además de ello, una estrategia empresarial te permitirá responder a preguntas ligadas con la identidad de tu marca, tales como: qué elemento diferenciador tienes ante las empresas que son tu competencia; qué metas de crecimiento te planteas para plazos cortos, medios y largos; qué tipo de servicio y producto estás ofreciendo a tus clientes.

Determinar la organización y estrategias, así como conocer los factores internos e internos de tu negocio (como en un análisis PEST), te permitirá afianzarte en el mercado. También potenciarás el crecimiento y mejoría, en caso de que cuentes con una empresa consolidada.

Si bien podemos hablar de múltiples estrategias empresariales de acuerdo con los objetivos, de manera general la clasificación contempla tres tipos o categorías de estrategias empresariales: corporativa, competitiva (o de negocio) y funcional (o cooperativa).

1. Estrategia empresarial corporativa

Esta estrategia es quizá la más importante para una empresa, ya que abarca la misión, visión y valores de un negocio. Busca plantear metas a largo plazo y es necesario trabajar en ella para hacer más eficientes los procesos de toma de decisiones, así como el mercado hacia el que se dirige. También tiene en cuenta la manera en que la empresa quiere presentarse y ser conocida dentro del sector o  mercado objetivo. 

La identidad corporativa es el elemento que más se beneficia al realizar este tipo de estrategias. Los planteamientos y resoluciones que brinde esta estrategia facilitarán la definición de una identidad o personalidad de marca. En este tipo de estrategia puedes considerar actividades como los eventos que tu empresa podría patrocinar, si es que ya cuentas con los recursos necesarios para realizar este tipo de actividades de promoción. Pregúntate qué valores de esas actividades cuadran con lo que es tu empresa o marca, qué intereses tienes o en qué otro sector productivo te gustaría generar un impacto importante. Si quieres explorar nuevos nichos, utiliza la estrategia del océano azul.

Ejemplo de estrategia empresarial corporativa

2. Estrategia empresarial de negocio o competitiva

Esta estrategia se enfoca en los aspectos relacionados con el modo en el que quieres que se comercialice tu empresa. Involucra estrategias de marketing, campañas, análisis del estado del mercado hacia el que te quieres dirigir. Analiza las empresas en competencia, así como la demanda que puede tener tu producto o servicio y qué opiniones hay en general de las marcas existentes.

Su alcance busca plantear objetivos a medio plazo que se ajusten a la identidad o valores de la compañía.

Ejemplo de estrategia empresarial con un enfoque competitivo

3. Estrategia empresarial cooperativa o funcional

Este último tipo de estrategia es el que se encarga de establecer el esquema de organización: qué roles, departamentos y vacantes son necesarios en una empresa, así como los horarios de trabajo, salarios y otros elementos logísticos que permiten que un negocio tenga bajo control los procesos necesarios para brindar un producto o servicio al mercado. Todo ello con el propósito de que puedas atender las sugerencias para mejorar la calidad y mantener la satisfacción de los clientes.

Establece los departamentos necesarios para el funcionamiento de tu empresa con el fin de evitar un paro de producción o distribución de los servicios o productos que tu negocio ofrece. Si te encargas de realizar una estrategia cooperativa o funcional, verás que tendrás una gran ventaja en la cadena de producción y servicio al cliente.

Ejemplo de estrategia empresarial funcional

1. Analiza el estado actual o pasado de tu negocio

Aunque te hemos comentado sobre tres tipos de estrategias empresariales, lo cierto es que el proceso puede resumirse en una sola estrategia que englobe estos tres tipos y que te permitirá alcanzar con mayor seguridad el éxito esperado. A continuación te presentamos este proceso.

Es conveniente que analices el estado en que se encuentra la empresa. Esto determinará las necesidades, objetivos y otros elementos que debes considerar, sin importar si estás en las primeras etapas de un emprendimiento pequeño o tengas una empresa de mediano alcance con varios años de experiencia.

Si apenas estás comenzando con tu negocio y consideras que no tienes los datos suficientes para realizar un análisis, es una buena táctica pensar un estado hipotético desde el que te gustaría implementar la estrategia empresarial.

Te conviene observar tanto los errores como los aciertos, lo que es posible con un análisis FODA. Tener ambos elementos en consideración te ayudará a mejorar y a disminuir las fallas. También te permitirá potenciar el efecto de las estrategias a emprender. Si realizas este análisis previo, la creación de una estrategia empresarial será más sencilla y su impacto será mayor en el desarrollo y crecimiento de tu negocio.

2. Plantea objetivos generales

Una vez que hayas pasado por el análisis de tu empresa, es hora de plantear los objetivos generales que buscas alcanzar en tu negocio. Aunque puede parecer que solo necesitan hacerlo los negocios que están comenzando, lo cierto es que te será muy útil tener en mente los objetivos generales que buscas alcanzar, cada vez que realices un plan o estrategia empresarial.

Además, definir los objetivos generales es parte fundamental de una estrategia empresarial, pues son las metas de gran alcance que determinarán qué acciones, estrategias y herramientas necesitas.

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Es conveniente que consideres los objetivos como metas cuantificables, como «Ser una de las empresas líderes en la industria» o «Alcanzar x número de ventas dentro de los primeros seis meses del año». Establece objetivos SMART que te ayudarán tanto a nivel estratégico como operativo.

Finalmente, piensa en qué tipo de organización te gustaría tener, qué estructura requieres para su funcionamiento y a qué proveedores o distribuidores puedes acudir para la creación o comercialización de tu producto o servicio.

3. Determina los recursos para implementar tu estrategia empresarial

En el caso de las empresas que comienzan, es probable que alguno de tus colaboradores pueda crear la estrategia. Si tu empresa es de mayor alcance, es importante que consideres qué tipo de estrategia pondrás en marcha y con qué personal. Una buena alternativa es que acudas a un grupo de especialistas o a un consultor externo.

Si se da el caso de que tu empresa se encuentra en una etapa intermedia, hay varias alternativas como contratar a un consultor particular para que tú o la persona encargada en tu empresa reciba consejos sobre los modelos, dinámicas y métodos disponibles.

4. Establece o replantea la visión y misión de tu empresa

Independientemente de en qué etapa de desarrollo se encuentre tu negocio, es importante que la misión y visión de tu empresa estén presentes. Si los objetivos generales son el esqueleto de una estrategia, la visión y misión son la sangre que circula a lo largo de todo el planteamiento estratégico.

Puede parecer que no es necesario pensar en estos elementos cuando tu empresa ya tiene una trayectoria, pero debes poner sobre la mesa estos temas para juzgar qué valores o planteamientos sobre el mercado siguen siendo aplicables en tu empresa. Aunque la identidad puede permanecer intacta y habrá ciertos elementos que se mantengan sin cambios, también es probable que haya ciertas características o valores que ya no empaten con el estado u objetivos que tiene tu negocio actualmente.

Piensa en ello como una reinvención o actualización de lo que tu empresa o marca significa. Muchas veces la visión de tu empresa puede tener un cambio más estructural u organizativo que de valores. Esto te dará una pauta para muchas de las acciones y planes estratégicos.

5. Automatiza tus procesos para mejorar el rendimiento

Con el fin de impulsar el desarrollo y crecimiento de tu empresa es importante que establezcas qué procesos o actividades puedes automatizar. Así promoverás la eficiencia y productividad de tu equipo.

La tecnología y herramientas relacionadas con la automatización son algunos de los recursos más novedosos y populares.

Si ya habías incorporado la tecnología a tu estrategia empresarial para implementar procesos de automatización, es probable que en este momento consideres otras herramientas para añadirlas a tu catálogo. El uso de machine learning para mejorar chatbots y la inteligencia artificial pueden ser instrumentos nuevos que refresquen o mejoren todos tus procesos automatizados. Por ello no deberías dejarlos pasar.

6. Establece objetivos específicos y el personal para lograrlo

En esta etapa podrás observar con qué recursos cuentas y qué tan capacitado está tu equipo. También es momento de que transformes las metas generales en objetivos específicos.

Si en esta fase del desarrollo de tu estrategia detectas que te faltan ciertos recursos o que un departamento no tiene la capacitación adecuada, es el momento para que tú o la persona a cargo de la estrategia planteen soluciones. Promueve la capacitación o la adquisición de colaboradores nuevos para distribuir las metas y objetivos específicos de manera adecuada.

7. Aterriza los planes estratégicos para cada área o departamento

Crear planes estratégicos para cada departamento o miembros encargados de las tareas u objetivos específicos volverá la implementación de tu estrategia más viable y fácil de alcanzar.

Por ejemplo: si uno de tus objetivos específicos es mantener y aumentar el número de clientes que tienes por mes, debes conocer el coste de adquisición de clientes y poner en marcha estrategias como la fidelización.

Aunque los planes estratégicos (al igual que la propia estrategia empresarial) no pueden predecir todos los escenarios que se presentarán, debes tener alternativas para alcanzar los objetivos o para sortear las dificultades potenciales. Eso te dará una guía lo suficientemente robusta para brindar una mayor estabilidad y un mejor entorno para cumplir los objetivos específicos y generales que quieres lograr. Tener un enfoque de pensamiento de diseño o design thinking te ayudará a resolver esos retos de forma novedosa.

8. Mantén un análisis de la estrategia empresarial y del rendimiento de tu empresa

Una vez que la estrategia esté planteada desde sus antecedentes y hasta el último detalle de organización y planificación técnica, es importante que mantengas una vigilancia o análisis activo.

Pon en práctica el análisis activo para mitigar la posibilidad de pérdidas o fallas graves. En el caso de que algún plan o meta deba cambiar el curso, estar pendiente del análisis de los resultados te permitirá resolver esos incidentes de la manera más adecuada y en menor tiempo. Sabrás de antemano con qué recursos materiales y humanos cuentas y cómo puedes cambiar la estrategia actual.

Una manera más sofisticada de llevar a cabo el análisis activo es mantenerte al tanto de la actividad de tu competencia: desde las campañas y estrategias que implementan hasta los resultados observables. De esta forma, contarás con un marco de referencia.

Lleva un registro de las evaluaciones y análisis de tus estrategias y planes anteriores, así como un registro de la actividad que ha mantenido tu competencia a lo largo del tiempo. Considera que las redes sociales pueden ayudarte a realizar un análisis detallado de la reputación online de tu competencia y la de tu negocio.

Realiza encuestas que te permitan medir la satisfacción de tus clientes, el alcance de la difusión y el reconocimiento de tu marca en el mercado. 

9. Actualiza de forma constante

Mantén siempre activa la actualización de tus planes y de toda tu empresa en general. Más allá de la capacitación, la actualización tiene que ver con una formación constante que deben tener todos los involucrados en tu empresa, para que puedan proponer soluciones y actuar de la manera más adecuada a las circunstancias.

Esto no solo tiene que aplicarse cada año, que es cuando normalmente se crean las estrategias empresariales, sino en los momentos en que un cambio importante se presente en el sector de tu empresa o en la manera en que se atienden las necesidades de tus clientes. Para dejarlo más claro, pensemos en la importancia de la venta en línea a principios de 2020 y en el segundo trimestre del mismo año: aunque desde un inicio las ventas en línea pudieron haber figurado dentro de tu estrategia, es probable que no les hayas dado la importancia que necesitan ahora o que necesitarán para finales del año.

Mantener la actualización de los recursos materiales, humanos y estratégicos te permitirá acercarte más a los objetivos planteados en tu estrategia empresarial.

Más allá de los tipos de estrategias empresariales, aquí te mostramos algunas estrategias específicas que pueden darte buenos resultados en tu negocio.

1. Innovación continua

Una estrategia empresarial que siempre será efectiva es la innovación, porque esto permite estar a la vanguardia, con un mensaje vigente ante una audiencia y una capacidad de adaptación y visión de futuro que harán la diferencia ante la competencia. Sin embargo, esa innovación debe ser estratégica, enfocada y con objetivos. 

Una empresa que en su ADN está acostumbrada a la innovación constante va a sobresalir en su sector. La innovación puede darse en muchas áreas, acciones o funciones de la empresa, por eso ofrece múltiples posibilidades. 

2. Especialización

Las estrategias de especialización se refieren a orientar el negocio hacia un sector, audiencia u oferta que te permita especializarte, o que tomes un nicho específico al que le hablarás y al que buscarás atraer para convertirlos en clientes. 

3. Estrategias de cooperación 

En este caso puedes crear estrategias de cooperación, como alianzas y sinergias. Sumar fuerzas, repartir responsabilidad, inversiones y equipo puede ayudarte a llegar a más personas, a públicos diferentes, etc. 

Toda empresa en algún momento de su ciclo de vida generará diversas alianzas, a veces temporales y en ocasiones permanentes, pero siempre con un objetivo estratégico que justifique dicha cooperación.  

4. Análisis de productos o servicios

Algunas empresas se casan con su oferta de productos o servicios y se resisten a modificarlas, pero una estrategia empresarial efectiva es analizar si lo que se ofrece actualmente tiene una justificación de negocio. Muchas veces se pueden eliminar o pausar algunos productos o servicios que no están siendo rentables para concentrarse en aquellos que sí contribuyen con la rentabilidad de la compañía.

Además, si se hace un análisis de productos o servicios se pueden detectar nuevas oportunidades y lanzar productos y servicios que se sumen a tu oferta. 

5. Estrategia de precios

Las estrategias de precio son clásicas, pero no por ello pierden efectividad. Ya sea el precio más competitivo, el mejor coste-beneficio, la entrega de más productos por el menor precio, ofertas, promociones, etcétera, todas serán estrategias que ayudarán a un negocio.

6. Generación de experiencias únicas

Esta es una de las estrategias que más resultados le da a una compañía, pero al igual requiere un esfuerzo integral que bien valdrá la pena hacer. Generar experiencias únicas que dejen satisfechos a los clientes crea fidelización, relaciones a largo plazo y una gran presencia de marca que no será fácil debilitar.

7. Mejora de la atención al cliente

Realizar una estrategia empresarial que se centre en mejorar la atención al cliente será una gran oportunidad para un negocio, ya que cada vez más las personas valoran que las empresas escuchen, procuren y den soluciones.

8. Estrategias de ampliación

Estas estrategias buscan expandir la empresa de una u otra forma, puedes buscar un mercado más amplio o más puntos geográficos donde puedas operar. Con estas se amplía la acción de la empresa, su operación o su influencia; será efectiva porque amplificas los objetivos y metas, aunque requieres que haya un sustento de negocios para que puedas tomar estas estrategias.  

9. Estrategia creativa

Tiene que ver con el uso de la creatividad para generar soluciones o metodologías con las que la empresa optimizará su operación interna, externa o su relación con las diversas entidades con las que tiene interacción, entre estos, los clientes. 

Más de la mitad de líderes y empresarios han reconocido que hay una gran diferencia entre la planificación de la estrategia empresarial y la ejecución en el ámbito práctico. Lo importante es que tengas un esquema y directrices que te ayuden a mejorar la productividad e incrementar las tasas de rendimiento y éxito en tu negocio.

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 Guía planificación

Publicado originalmente el 09 de noviembre de 2021, actualizado el 18 de septiembre de 2022

Topics:

Estrategia Empresarial