¿Alguna vez has pensado cómo hicimos volar un avión?

Es una pregunta bastante complicada de responder, pero ¡vaya que fue posible de lograr! A lo largo de la historia, hemos encontrado soluciones a diversos tipos de problemas de formas inimaginables. Así también se alcanzaron los éxitos más grandes del mercado y los modelos de negocio más disruptivos, como Amazon, Netflix y Apple.

<< Mejora tu diseño web para hacer crecer tu empresa [Guía gratis] >> 

Aquí te adentrarás en una de las mejores vías para innovar: el design thinking o pensamiento de diseño.

¿Qué es design thinking?

El design thinking o pensamiento de diseño es un proceso de trabajo que ayuda a los equipos a desarrollar su creatividad. A pesar de que fue desarrollado en torno al diseño, permite llegar a ideas innovadoras en otras áreas como los modelos de negocio, el marketing, los productos e incluso la educación.

Design thinking nació desde el diseño participativo, el diseño centrado en el usuario, el diseño de servicio y el diseño con visión humana. El término puede rastrearse hasta 1987, con el libro Design Thinking del profesor Peter G. Rowe, que estaba enfocado en arquitectura y planificación urbana. El diseñador Rolf A. Faste desarrolló este concepto y aseveró que se trata de un método de acción creativa que va más allá de una sola disciplina.

Permite construir ideas innovadoras al resolver problemas poco definidos o particularmente desafiantes, así como al orientarse hacia las soluciones. Además, es un medio para generar mayor valor al usuario en los productos y servicios.

Normalmente para llevarlo a cabo se conforman equipos de trabajo multidisciplinarios que aportan ideas diversas.

¿Cómo puede ayudar a tu negocio el design thinking?

Gran parte del éxito de un negocio depende de la capacidad de sus equipos para entender las necesidades de los clientes y crear soluciones innovadoras en consecuencia. El design thinking es un método que se utiliza para llegar a estas soluciones, y también ayuda a:

  • Observar detenidamente al público objetivo, así como empatizar con sus necesidades y preferencias: una de las claves para el éxito de cualquier proyecto está en comprender a las personas hacia las que está encaminado, tanto como buyer personas como en cada cliente en particular.
  • Encaminar el sentido en las peticiones de los clientes: reconocer lo que sustenta cada petición es vital para crear un plan.
  • Rediseñar los problemas con una visión humana: a menudo, solemos pensar los problemas desde una perspectiva técnica. Design thinking ayuda a poner el foco en las personas.
  • Adoptar un enfoque de alto involucramiento al hacer prototipos y pruebas: logra que los equipos estén inmersos y comprometidos para aplicar los hallazgos en un proceso.
  • Simplificar los procesos: un pensamiento de diseño ayuda a encontrar el hilo en situaciones complejas, y así reducir los pasos para llegar a un fin.
  • Reinventar modelos de negocio: cuando un modelo de negocio está agotado o el mercado se ha transformado, podrás orientar las soluciones en el nuevo entorno.
  • Mediar la visión de diversas partes interesadas: es común que en un solo proyecto convivan visiones distintas, por lo que el design thinking ayuda a encontrar el equilibrio y a buscar un compromiso entre estos puntos de vista.
  • Mejorar la experiencia de los usuarios: al adoptar un enfoque en el usuario final, el design thinking puede ayudar a optimizar cada una de sus interacciones con el producto.

1. Identifica el problema y empatiza con tus clientes

La primera tarea será descubrir el problema principal a resolver del cliente y otros puntos de dolor. Recuerda utilizar la empatía para mirar desde el punto de vista del usuario o consumidor. 

Para desarrollar adecuadamente el proyecto, la comprensión es una de las actitudes que te permitirá reconocer mejor las necesidades de los usuarios. Para ello puedes utilizar un mapa de empatía:

Design thinking: mapa de empatía para entender al usuario

Fuente: Andalucía Emprende

Utiliza las herramientas cualitativas de investigación para indagar las necesidades y deseos a fondo. Un buen ejercicio es posicionarte en varios de los escenarios posibles dentro del contexto del cliente.

2. Explora diversas soluciones u oportunidades

Analiza los resultados y piensa en cuáles podrían ser las mejores soluciones que contribuirán cambiar la vida del cliente.

Junto a un equipo de trabajo puedes proponer una serie de ideas encaminadas a crear un diseño innovador que resuelva el problema inicial. Genera la mayor cantidad de ideas, pues entre más opciones tengas más rápido hallarás un buen resultado. Se vale de todo: por más extrañas que puedan parecer algunas ocurrencias, tómalas en cuenta. Utilizar el pensamiento lateral es uno de los mejores aliados para poner la mente a trabajar.

3. Diseña el producto o proyecto 

Filtra la información más relevante o útil que obtuviste con el análisis de empatía para identificar los principales problemas y concentrarte en el objetivo del diseño. Conjunta ideas con tus equipos para iniciar un proceso iterativo de desarrollo-prototipo-prueba hasta llegar al diseño ideal.

4. Lanza el producto al mercado y prueba su efectividad

Finalmente, presenta la solución al mercado; recibe y estudia los comentarios que se generen en torno al uso o consumo del producto para constatar su correcto funcionamiento, o bien para analizar sus fallas y hacer los cambios pertinentes. El feedback que obtengas te servirá para hallar nuevas formas de mejorar.

3 ejemplos de design thinking

Con los siguientes ejemplos te podrás dar una idea de cómo otras empresas han obtenido los mejores resultados con el método de design thinking.

1. De librería virtual a la revolución del e-commerce: Amazon 

El caso de Amazon es un ejemplo de cómo el diseño no se limita a la creación de un producto, sino que también atiende a la función de brindar un servicio innovador.

Su creador, Jeff Bezos, al comienzo de su negocio realizó un listado de los productos de bajo coste que más demanda tenían y así llegó a la conclusión de que los libros eran un producto ideal. Y esa fue la razón por la cual inició una venta de libros por internet.

Después de un análisis constante de mercado, Jeff se dio cuenta de otras demandas que acompañaban la venta de libros por internet y así añadió distintos productos como los CD, DVD, videojuegos, entre otros. 

Pronto Bezos notó los cambios de consumo que la gente tenía en sus compras por internet y decidió resolver y atender aquellos problemas de los consumidores. ¿Y qué podría ser más funcional que una tienda que vende de todo? De esta forma, rápidamente se abrió camino hasta posicionarse como la tienda en línea más exitosa del mundo, y cambiaría el concepto de comprar y vender. 

Amazon no ha parado, y continúa rediseñando la estrategia del marketplace que no pierde de vista los hábitos, deseos, necesidades y sentimientos del cliente.

2. Tesla aceleró el cambio

A pesar de que la primera idea de un automóvil eléctrico surgió en el siglo XIX, no logró venderse a gran escala. Así como se pensó que un día el uso de los carruajes a caballo sería reemplazado muy pronto por carros a motor, entrado el siglo XXI se anunciaba la llegada del automóvil que funcionaría con energía recargable, a la vuelta de la esquina.

Y en efecto, las llamadas de cambios ecológicos comenzaron a ejercer presión para dejar de usar los motores a gasolina. Pero existía algo más que un estrato de la sociedad esperaba con esta innovación: las características físicas (como la velocidad), estéticas y de comodidad que otros autos de lujo o deportivos ofrecían.

Entonces, fue la compañía Tesla quien supo atender los requerimientos más exigentes y ofrecer la tecnología del motor eléctrico de Silicon Valley que revolucionaría el mercado.

Así Tesla comenzó el proyecto para cumplir con el primer objetivo de ofrecer un automóvil deportivo premium para «acelerar la transición del mundo hacia la energía sustentable».

3. El secador de pelo Dyson Supersonic

El diseñador industrial británico James Dyson ha creado un secador con lo último de la tecnología disruptiva que ha conjuntado con un estilo minimalista para transformar múltiples electrodomésticos comunes. 

El secador se lanzó al mercado después de pasar por rigurosas pruebas con diferentes tipos de cabello. Dyson rediseñó el difusor y la boquilla con un control inteligente que regula mucho mejor el calor.

El proyecto de este producto duró cuatro años, durante los cuales pasó por 600 prototipos para finalmente presentar un secador con un motor digital liviano, pero con una velocidad 8 veces mayor que los convencionales.

¿Cómo aprovecharás el design thinking en tus procesos? ¡Transforma las necesidades de tu público en soluciones únicas!

Diseño que conduce al crecimiento

 New Call-to-action

Publicado originalmente en mayo 18 2020, actualizado julio 29 2020

Topics:

Estrategia Empresarial