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Cómo dirigirte correctamente a tu público

Todos tenemos una idea preconcebida de lo que es nuestro público objetivo, y de cómo y por qué compran, además de dónde lo hacen. El patrón de comportamiento, o el buyer journey es una de las cosas que todos deberíamos tener en mente cuando establecemos nuestro plan de Marketing.

Y sin embargo, en la concepción de las Buyer Personas hay muchos perjuicios y clichés que tenemos que superar. Está claro que en los jóvenes está la actual comercialización, que el consumidor del presente será el que marque los próximos años, y que a todos nos gusta concebir el estereotipo de persona que está a la última, que busca diferenciarse de los demás, pero que inevitablemente acaba siendo como todos.

Al crear y planificar nuestros mensajes de marketing caemos inevitablemente en esos fallos, imposibilitando conectar con las expectativas de nuestra audiencia. Es por ello por lo que me he planteado cómo hacerlo correctamente. Así que allá voy.

Considera cuál es tu público

Es lo primero que tenemos que hacer, empezar por preguntarnos a quién nos estamos dirigiendo en la actualidad. En este proceso, solemos utilizar personajes ficticios considerando y estudiando minuciosamente todos los datos que tenemos a nuestro alcance. No es lo mismo dirigirnos a quien nos gustaría que a quien realmente es nuestro objetivo.

Tenemos que ser auto-críticos, probar diferentes voces y tonos de conversación, tipos de mensaje hasta dar con el que más se ajuste. Y cuidado, que esto no quiere decir que nos despojemos de nuestra identidad, sino que probemos diferentes variables hasta dar con el mensaje adecuado, para el momento adecuado, teniendo siempre en cuenta la intención del usuario. Una tabla con las características producto-audiencia para ver los puntos de unión es importante en este proceso de consideración.

Ten siempre presente tu objetivo

Muy unido al punto anterior, diría que tanto e incluso más importante es tener siempre presente cuál es el objetivo que perseguimos. Creamos contenido, tenemos la mejor landing page que podemos tener, los CTAs están perfectamente ubicados, pero sin objetivo, cualquier concepción de Buyer Persona que hagamos no sirve de nada. Cualquier prueba, cualquier mensaje, hasta el mejor plan de contenidos del mundo, se evaporará según pasen los días si no tenemos presente el objetivo. 

Sin objetivo, cualquier concepción de Buyer Persona que hagamos no sirve de nada. Click to tweet

Haz una lluvia de ideas periódica

Estoy muy a favor del dicho popular de que de la concepción de varias malas ideas puede surgir una buena. Últimamente  he descubierto el design thinking, conocido como una manera o estilo de pensar que se aplica a grupos de trabajo cuya finalidad está en dar ideas y unirlas con el objetivo de solucionar un problema de diseño. El reto aquí es llegar a ideas que aparentemente no tengan mucho que ver, pero que juntas conciban la forma de llegar a nuestro público.

Algunas ideas que he vivido, por ejemplo, ¿qué haríamos para fidelizar a un cliente hace cien años? Haríamos reuniones en cafeterías, invitaciones al teatro, le enseñaríamos como trabajamos en persona, etc. Son ideas que aunque actualmente no tengan mucho sentido por el ritmo de vida y por la tecnología que usamos, nos dan una idea de la evolución que tenemos que seguir para conectar con nuestro público.

Firmas invitadas

Si realmente tenemos en mente cual es nuestro púbico y queremos conseguir una buena percepción, qué mejor que contratar a ese modelo de público y  que escriba para nosotros. Esto nos ayudará a descubrir nuevas perspectivas, y algunas visiones que antes no habíamos considerado. Además de por supuesto, servir de apoyo en la fase de decisión de compra.

Perfeccionar el calendario de publicaciones

Si ya lo teníamos, el último paso después de todos los anteriores, es perfeccionar el calendario de publicaciones. Si conocemos la mentalidad de nuestro público, el resto es probar, y no ceñirnos a un calendario cerrado que apenas deja margen de mejora.

Y si no estamos muy seguros, una técnica para hacerlo es pensar más allá de dispositivos y canales. Usar un tono tranquilo no es mala idea, sino un estándar que tenemos que tener siempre presente. No importa dónde consuman nuestro contenido si este no es capaz de hacerles llegar un mensaje. Un pequeño ajuste puede hacer una gran diferencia en términos de tasas de apertura y conversiones.

Recomendaciones

Por encima de todo, no hay que dejar que los estereotipos influyan en nuestro plan. Todos sabemos hoy en día que nadie compra algo en Internet sin haber investigado previamente, y mucho. Dar datos, y sopesar cuidadosamente el tono, destacando cuáles son nuestros elementos diferenciadores, con sinceridad, haciendo sólo aquellas promesas que nuestro producto pueda cumplir. Todo lo que venga, es sin duda un plus de engagement que marcará próximas acciones.

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