Al intentar maximizar nuestra productividad, es fácil quedar atrapado en la búsqueda del próximo consejo infalible o "truco útil".Sin embargo, a menudo, pasamos por alto la psicología oculta de la productividad.

Cada vez más estudios demuestran el impacto profundo que nuestras mentes y emociones tienen en lo mucho (o lo poco) que logramos.

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"Por lo general, pensamos que ocupamos el asiento del conductor y que tenemos la última palabra en cuanto a las decisiones que tomamos y el rumbo que toma nuestra vida", afirma el especialista en psicología y economía del comportamiento, Dan Ariely, en Predictably Irrational: The Hidden Forces That Shape Our Decisions."Lamentablemente, esta percepción está más relacionada con nuestros deseos (con la forma en que queremos vernos a nosotros mismos) que con la realidad".

Todas las semanas, leo muchos artículos de investigaciones sobre la ciencia de la creatividad, la motivación, la procrastinación y el mejor rendimiento de los trabajadores. A continuación, te presento nueve de los estudios más sorprendentes y fascinantes que destacan precisamente cuánto influye nuestra psicología interior en nuestra productividad. Cada uno de ellos ofrece mensajes concretos que podrían ayudarte a abordar tu trabajo de una manera totalmente nueva.

7 consejos poco comunes respaldados por la ciencia para mejorar la productividad

1) ¿Necesitas un impulso creativo? Sal a caminar.

Como trabajador del conocimiento en la actualidad, no puedes seguir un trabajo rutinario, ya que, con frecuencia, el día a día requiere de pensamiento creativo. Tal vez necesites desarrollar una estrategia innovadora para hallar oportunidades de venta calificadas o adoptar un nuevo enfoque para nutrir las relaciones con tus clientes actuales. Sin embargo, ese tipo de creatividad puede ser difícil de lograr con solo desearlo.

La próxima vez que esperes una inspiración divina, simplemente sal a dar una caminata.

En 2014, Marily Oppezzo y Daniel Schwartz de la Universidad de Stanford llevaron a cabo cuatro estudios que destacaron el poder creativo de las caminatas.

En estos estudios, se evaluó a los participantes mientras estaban sentados y mientras caminaban, tanto en espacios interiores como al aire libre, en distintas combinaciones. Luego, se les pidió que completaran una serie de ejercicios diseñados para medir la creatividad.

En tres de los estudios, los ejercicios medían el "pensamiento divergente".

Según se afirma en el estudio, "en los experimentos, los participantes tenían que pensar usos alternativos de un objeto determinado; [los participantes] recibieron varios conjuntos de tres objetos y tenían cuatro minutos para elaborar tantas respuestas como pudieran para cada conjunto. La respuesta se consideraba innovadora si ningún otro participante del grupo la había mencionado".

Sorprendentemente, los participantes pudieron crear un 60% más de respuestas originales mientras caminaban que mientras estaban sentados.

En el cuarto estudio, se pidió a los participantes que crearan analogías complejas para una frase determinada.

"Por ejemplo, para la frase 'una caja fuerte robada', la respuesta 'un soldado que tiene TEPT' capta el sentido de pérdida, violación y disfunción,mientras que 'una billetera vacía' no lo capta".

Cada uno de los participantes que caminó al aire libre fue capaz de idear al menos una respuesta creativa en comparación con solo la mitad de los participantes que permanecieron sentados en el interior.

Lo que puedes hacer al respecto: la próxima vez que necesites pensar creativamente sobre un problema complejo, medita sobre ello mientras das una larga caminata. Deja el estar sentado para tareas más directas.

2) Haz que la felicidad sea una prioridad en el trabajo.

Cuando navegamos en internet en busca de estrategias y trucos para ser más productivos, a menudo, pasamos por alto nuestro recurso más preciado: nosotros mismos.

Sean Achor, investigador de Harvard y autor de La felicidad como ventaja, se ha dedicado a estudiar los beneficios profesionales totalmente subestimados de la felicidad.

"El mundo externo no puede predecir el 90% de tu felicidad a largo plazo, pero la forma en que tu cerebro procesa el mundo sí puede hacerlo", afirmó Achor en la charla de TED El feliz secreto para trabajar mejor. "Si cambiamos nuestra fórmula de la felicidad y el éxito, podemos cambiar la forma en que influimos en la realidad. Solo el 25% del éxito profesional se predice mediante el CI.El 75% del éxito laboral se predice mediante los niveles de optimismo, el respaldo social y la capacidad para ver el estrés como un desafío y no como una amenaza".

En un estudio de varios años de la década de 1980, llevado a cabo por el Dr. Martin Seligman y Metropolitan Life, la firma de servicios financieros y de seguros, y que incluyó a 15.000 profesionales de ventas, se destaca un ejemplo asombroso de la relación entre la felicidad y el éxito.

Seligman midió los niveles de optimismo de los representantes de ventas y determinó que cuando las puntuaciones se correlacionaban con los registros de venta, el 50% de los representantes más optimistas vendía un 37% más de seguros que aquellos menos optimistas. Es aún más sorprendente que la décima parte superior de los representantes vendía un increíble 88% más que la décima parte inferior.

Seligman llevó a cabo un estudio de seguimiento en 1995 y observó que, en diversas industrias (incluidas de seguros, automóviles, bienes raíces, artículos de oficina y banca), los optimistas superaban en ventas a los pesimistas en un 20% a 40%.

Lo que puedes hacer al respecto: la productividad no consiste solamente en hacer más actividades en el trabajo. Mejora tu rendimiento al priorizar aquello que te hace feliz también fuera del trabajo. Achor recomienda hacerse tiempo para socializar con amigos y familia (especialmente cuando estás muy estresado) y adoptar una actitud consciente de gratitud.

3) Las pequeñas ganancias tienen un gran impacto.

¿Qué factores contribuyen más a las percepciones y emociones positivas sobre el trabajo? Teresa Amabile y Steven Kramer, coautores de El principio del progreso: La importancia de los pequeños logros para la motivación y la creatividad en el trabajo, hallaron una respuesta simple pero, a menudo, ignorada.

Amabile y Kramer estudiaron a 238 trabajadores del conocimiento de siete empresas, cuyos empleos requerían una productividad creativa.

Al final de cada día, los participantes respondían preguntas sobre lo productivos que se sentían ese día y un número de variables que podrían haber influido en sus percepciones de los proyectos en los que estaban trabajando.

"Cuando comparamos los mejores y los peores días de los participantes de la investigación, determinamos que el evento más común que marcaba el comienzo de un 'mejor día' era cualquier crecimiento de la persona o del equipo en relación con el trabajo", escribieron los investigadores. "El evento más común que significaba que el día iba a ser un 'peor día' era un contratiempo. Se observaron progresos en el 76% de los días en que los trabajadores estaban de mejor ánimo.Por el contrario, hubo contratiempos solo en un 13% de esos días".

El progreso se correlacionó ampliamente con mejoras en los tres componentes de "la vida laboral interior": emociones, motivación y percepciones.

Los días de progreso, los participantes estaban más animados y sentían más "alegría, cordialidad y orgullo". Se sentían más interesados en su trabajo y comprometidos con este, y tenían muchas más probabilidades de percibir desafíos positivos en sus trabajos e interacciones positivas con los compañeros de equipo en comparación con los días en que tenían contratiempos.

No obstante, no es necesario hacer un progreso importante para impulsar los beneficios del "principio del progreso": el estudio descubrió que ir dando pequeños pasos podría producir efectos muy grandes en el bienestar mental.

"Una proporción notable (28%) de los incidentes que tuvo un impacto menor en el proyecto tuvo un impacto significativo en los sentimientos de las personas sobre estos", afirmaron los investigadores. "Los pasos pequeños pero firmes hacia adelante, compartidos por muchas personas, pueden derivar en una ejecución excelente.Los eventos de progreso que suelen pasar inadvertidos son fundamentales para el rendimiento general de las organizaciones".

Lo que puedes hacer al respecto: Si estás buscando impulsar tu productividad personal, elabora una lista de tareas con todo lo que hiciste durante el día. Dedica algo de tiempo a revisar la lista y reflexionar sobre tus logros al final de cada día. Si eres el líder de un equipo, busca maneras de abordar y celebrar el progreso de tu equipo.

4) Deja de centrarte en tus objetivos.

Desde temprana edad, se nos enseña que la clave del éxito es establecer objetivos. No obstante, una investigación reciente sugiere que enfocarse demasiado en los resultados que deseamos puede, en realidad, disminuir las probabilidades de que los alcancemos.

Un estudio de 2013 en psicología aplicada midió la pérdida de peso en 126 mujeres que estaban a dieta. Cuanto más peso perdían las mujeres en una semana, menos probabilidades tenían de perder peso la semana siguiente. El rebote del peso fue coherente en todas las participantes y fue menor en aquellas que se enfocaron en acciones concretas para perder peso (cambio de hábitos alimenticios) en lugar del resultado deseado (pérdida de peso).

Un estudio similar llevado a cabo por Ayelet Fishbach y Jinhee Choi, de la Universidad de Chicago y la Escuela de Negocios de Corea, estudió a más de 100 personas de un gimnasio. Antes de empezar con la rutina, se preguntó a un grupo cuáles eran sus objetivos al hacer actividad física, y a otro grupo se le pidió que describiera el proceso del entrenamiento. Los del grupo enfocado en los objetivos dijeron que planeaban correr más lejos que los del grupo enfocado en el proceso, pero solo se ejercitaron 34 minutos, en comparación con el segundo grupo que entrenó un promedio de 43 minutos.

Lo que puedes hacer al respecto: crear objetivos orientados por procesos en lugar de objetivos orientados por resultados. ¿Deseas generar más oportunidades de venta? Determina cuántos correos enviarás o llamadas harás por semana, en lugar del número total de oportunidades de venta nuevas que deseas obtener.

5) Anota todo en tu calendario.

En un estudio publicado en el British Journal of Health Psychology, los investigadores determinaron la frecuencia con la que 248 participantes se ejercitaron por un período de 2 semanas. Se dividió a los participantes en un grupo de control, un grupo de motivación y un grupo de intención.

El grupo de control monitorizó la frecuencia con la que se ejercitó. Antes de comenzar el estudio, los miembros de este grupo leyeron 3 párrafos de una novela inconexa.

El grupo de motivación también monitorizó su ejercicio, pero leyó un panfleto sobre los beneficios del ejercicio para la salud.

El grupo de intención monitorizó su ejercicio y leyó el mismo panfleto que el grupo de motivación. Sin embargo, se les pidió también que elaboraran un plan y un cronograma específicos para el ejercicio que tuviera la siguiente forma:"Durante la próxima semana, participaré en al menos 20 minutos de ejercicio enérgico el (día o los días) _____________ a las _____________ (hora) en (lugar) ___________________".

El 90% de los participantes del grupo de intención se ejercitó al menos una vez en las dos semanas siguientes, pero solo el 39% del grupo de motivación y el 29% del grupo de control hicieron lo mismo.

Lo que puedes hacer al respecto: cuando establezcas tus objetivos, elabora un cronograma específico para los pasos que darás (ya sea escribir 500 palabras de un libro todos los días al despertarte o correr 20 minutos al final de tu día laboral). Incluye esos plazos en el calendario para que formen parte de tus responsabilidades.

6) Expresa tus plazos en días, no en semanas ni en meses.

¿Estuviste alguna vez tomando café desesperadamente a las 3.00 para poder finalizar un proyecto que podrías haber terminado antes si hubieses trabajado de manera oportuna? Esto se debe a que nuestros cerebros priorizan el presente en vez del futuro. Esta peculiaridad psicológica hace que sea extremadamente difícil acabar con el hábito de la procrastinación. No obstante, existe una manera simple de engañarte a ti mismo para que termines tu trabajo antes del plazo.

Neil Lewis y Daphna Oyserman llevaron a cabo varios estudios para investigar cómo percibimos los plazos. Descubrieron que los participantes percibían un evento lejano como más cercano cuando el tiempo se expresaba en días y no en semanas, y en semanas y no en meses. Por ejemplo, los participantes percibieron un evento que se realizaría en 16 días como mucho más cercano que uno que tendría lugar en dos semanas.

Más importante aún, descubrieron que, en realidad, esta percepción distorsionada del tiempo influía en el comportamiento y motivaba a las personas a actuar antes.

"Se pidió a los participantes que imaginaran que tenían un recién nacido y que el bebé debía ir a la universidad en 18 años o 6.570 días", informó The Atlantic."Los investigadores determinaron que quienes trabajaron con la condición "días" planificaron comenzar a ahorrar cuatro veces antes que aquellos que trabajaron con la condición "años", incluso al controlar los ingresos, la edad y el autocontrol".

Lo que puedes hacer al respecto: engáñate a ti mismo y engaña a tu equipo para comenzar antes de tiempo. Para ello, establece tus plazos en términos de días, no de semanas, meses ni años.

7) No seas duro contigo.

Nuestras grandes ambiciones nos motivan, pero también pueden originar culpa y negatividad cuando posponemos nuestros asuntos. Sin embargo, este estudio sugiere que ser duro contigo mismo cuando no lograste cumplir tus propias expectativas en realidad te conduce a más aversión y procrastinación.

Los estudiantes de un curso de introducción a la psicología recibieron encuestas justo antes de dos exámenes consecutivos para medir cuánto tiempo habían pospuesto el estudio, su estado de ánimo o sus emociones y en qué medida se perdonaron a sí mismos por la procrastinación previa. Los estudiantes que tuvieron autocompasión después de procrastinar para el primer examen pospusieron mucho menos el estudio para el segundo examen, en comparación con estudiantes que se culparon por no haber estudiado de antemano.

Lo que puedes hacer al respecto: la próxima vez que no cumplas con tus propias expectativas, no te culpes una y otra vez. Toma distancia y perdónate por esta falla en tu autodisciplina. De hecho, la autocompasión puede ayudarte a seguir adelante la próxima vez que se presente una situación similar.

Como ser mas productivo

Publicado originalmente en mayo 2 2019, actualizado mayo 02 2019

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Productividad