A pesar de los cambios tecnológicos y procesos de transformación digital a los que nos hemos visto enfrentados en la actualidad, todavía existen numerosos negocios y empresas que tienen dificultades a la hora de adelantar y finalizar sus proyectos.

Cada proyecto trae consigo una serie de problemas y dificultades que, la mayoría de las veces, suponen añadir tiempo adicional a la fecha tentativa de entrega si no se les aborda de la manera correcta. ¿Te suena familiar?

El problema no es que tú o tu equipo carezcan del conocimiento necesario para encontrar la solución; muy posiblemente la raíz del problema se encuentra en que olvidaste los fundamentos en primer lugar. Esta cita de Jim Rohn sirve como recordatorio:

«El éxito no es mágico ni misterioso. El éxito es la consecuencia natural de aplicar consistentemente los puntos básicos.»

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En el mundo del desarrollo de software se aplican las mismas reglas. Si tú y tu equipo están luchando con un proyecto Agile, no significa que Agile no funciona para ti. A menudo, solo se traduce a que necesitas volver a lo básico.

Las iteraciones se basan en un flujo continuo de comentarios, pero en lugar de tratar de resolver todo en unas pocas actualizaciones, un equipo tiene fases más cortas en el ciclo de desarrollo para cubrir solo unas pocas actualizaciones. Esto es con el fin de alcanzar un nivel elevado y constante de mejoras incrementales de calidad.

Las diferencias entre la metodología Agile y Scrum

Agile es una serie de principios a aplicar dentro de un proyecto. Su enfoque es general y, como ya dijimos, está basado en las iteraciones de pequeños trozos de un proyecto que ayudan a incrementar la cantidad de avance. 

Scrum, por su parte, es uno de los tantos marcos de trabajo que pueden surgir dentro de la metodología Agile. Tiene una serie de reglas y roles definidos que ayudan a llevar a cabo el proyecto. Otros marcos de trabajo, como Kanban o Extreme Programming también parten de los principios Agile. 

¿Por qué deberías usar Agile?

De acuerdo con el Informe de El crecimiento de las Agencia de Marketing 2018, la ausencia de una cultura de gestión de proyectos ha sido uno de los mayores problemas para las agencias. Estas enfrentan desafíos de crecimiento diario por no poder administrar su tiempo y proyectos de manera eficiente. Aproximadamente, un 20% de las agencias nunca ha utilizado un software de gestión de proyectos hasta el día de hoy.

Las consecuencias han sido graves: un 43% de las agencias no encuentra suficiente tiempo libre para concentrarse en tareas administrativas, como la dotación de personal, incorporación de clientes, nuevas inversiones comerciales, entre otras. Un 29% experimenta dificultades para mantener los flujos de efectivo y un 35% enfrenta problemas de contratación y gestión de talento.

La falta de prácticas y enfoques ágiles ha impedido que un 55% de las agencias aumente sus esfuerzos de ventas y marketing, un 24% enfrentó desafíos de diferenciación en el mercado, y la falta de procesos y organización ha impedido que 18% pueda retener clientes. Es por ello que tantas agencias invierten en la metodología Agile.

Existen 12 principios básicos a seguir con éxito en la metodología Agile. En una estación de esquí en Snowbird, Utah, 17 desarrolladores de software reflexionaron sobre lo que definió estos puntos clave. Su objetivo era descubrir mejores formas de entregar un software y ayudar a otros a hacer lo mismo.

Durante esa reunión, nació el Agile Manifesto, compuesto por 4 valores clave y 12 principios. Desde ese momento proporciona la base del desarrollo ágil de software, tal como se le conoce en la actualidad.

Los 4 valores clave de Agile son:

  1. Los individuos e interacciones sobre los procesos y herramientas.
  2. Software funcional sobre la documentación exhaustiva.
  3. Colaboración con el cliente por encima de la negociación de un contrato.
  4. Responder al cambio en vez de seguir un plan.

1. Lograr la satisfacción del cliente a través de la entrega continua de software

El software no está construido por el bien de la construcción del software, sino para ser utilizado por un usuario final, con el fin de realizar mejor las tareas que antes estaban fuera de su alcance, resolver un problema, hacer su trabajo mejor o más eficiente, entre otros aspectos. Sin embargo, a menudo se olvida la máxima prioridad del desarrollo de software.

Entonces, ¿cómo puedes alinearte mejor con este principio?

Acorta la distancia entre la recopilación de requisitos y los comentarios de los clientes al planificar un menor número de cambios a la vez. Esto te brinda más oportunidades para dirigir el software en una dirección satisfactoria para el cliente.

2. No tener miedo de realizar cambios

Puedes implementar cambios ahora: no necesitas esperar a que se cree el próximo sistema o al rediseño de este. Los procesos ágiles aprovechan el cambio para la ventaja competitiva del cliente.

Acércate más a la idea de concebir e implementar un cambio importante. No tengas miedo de hacer un cambio, incluso si ya está avanzado el proceso de desarrollo.

3. Entregar software funcional en una escala de tiempo menor

Los métodos de desarrollo antiguos estaban cargados con toneladas de documentación con el pretexto de completar un 100% de los requisitos necesarios para un proyecto. Pero hacia el final del proyecto, el resultado habitual fue solo eso: mucha documentación, pero nada que mostrar.

La gestión ágil de proyectos se centra en acortar la distancia entre la planificación y la entrega. Por lo tanto, la metodología Agile se enfoca más en crear software que en solo planificarlo. Esto te brinda la oportunidad de mejorar la eficiencia y la eficacia del trabajo.

4. Desarrolladores y gerencia deben trabajar juntos

Este principio es crucial, especialmente porque no se da de forma orgánica en la mayoría de las situaciones. Compartir la ubicación entre la administración y los desarrolladores suele ser la mejor manera de manejar un proyecto. También puedes usar herramientas de comunicación para trabajadores remotos. Ayuda a las dos partes a entenderse mejor y conduce a un trabajo más productivo.

5. Desarrollar proyectos en torno a personas motivadas

No debe haber microgestión en la gestión ágil de proyectos. Los equipos deben ser autodirigidos y autosuficientes. Asegúrate de tener el equipo adecuado en el que puedas confiar para completar los objetivos del proyecto y proporcionar el apoyo y el entorno para hacer el trabajo.

6. Interactuar cara a cara es el modo de comunicación más eficiente y efectivo

En pocas palabras, acorta el tiempo entre una pregunta y su respuesta. Esta es otra razón por la cual el uso compartido o el trabajo remoto durante las mismas horas es clave para la metodología Agile. Cuando los equipos trabajan juntos bajo el mismo techo (aunque se refiera a algo virtual), es mucho más fácil hacer preguntas, sugerencias y comunicarse.

7. Un software que funciona es la medida principal del progreso

Esta es la métrica principal por la que debe juzgarse un equipo de desarrollo ágil: ¿el software funciona correctamente? Porque si no es de esta manera, no importa cuántas palabras se hayan escrito, se hayan corregido errores, se hayan trabajado horas, etc. Un buen equipo necesita producir un software de calidad; todas las demás medidas son prácticamente irrelevantes si no puedes hacerlo funcionar correctamente.

8. Los procesos ágiles promueven el desarrollo sostenible

Cuando se trabaja en el mismo proyecto durante largo tiempo, el agotamiento puede ser un problema común entre los equipos de desarrollo de software ágiles. Para evitar esto, el trabajo debe realizarse en ráfagas cortas y productivas, porque el tiempo extra excesivo no puede prolongarse indefinidamente sin afectar la calidad.

Concéntrate en elegir el ritmo adecuado para los miembros del equipo. Por lo general, el mejor ritmo es el que permite a los colaboradores salir de la oficina cansados, ​​pero satisfechos.

9. La atención continua a la excelencia técnica y al buen diseño mejora la agilidad

Los desarrolladores no deben esperar para arreglar algún código redundante o confuso. El código debería mejorar con cada iteración. Junto con la metodología Agile, el equipo de desarrollo de software puede usar herramientas scrum y tomarse un tiempo para revisar su solución. Hacer esto durante el proyecto te ahorra mucho más tiempo que limpiar el código «más tarde», lo que también puede significar «nunca».

10. La simplicidad es esencial

Mantén las cosas simples y minimiza el tiempo entre la comprensión y la finalización. Evita hacer cosas que no importan, como las tareas «porque sí», que son tan frecuentes en la cultura corporativa.

Lleva un registro de tu equipo y cuenta las horas trabajadas de una manera ligera con herramientas de gestión de proyectos como Dashable, Trello o InVision.

11. Las mejores arquitecturas, requisitos y diseños emergen de equipos autoorganizados

Un equipo de administración ágil toma su propia dirección. Los miembros no necesitan que se les diga lo que hay que hacer: atacan problemas, eliminan obstáculos y encuentran soluciones. Debería haber una bandera roja si el encargado del proyecto requiere hacer microgestiones.  

12. Inspeccionar y adaptar

Este es un principio crucial en la gestión ágil de proyectos. En intervalos regulares, el equipo debe reflexionar sobre cómo volverse más efectivo, eficiente y ajustar su comportamiento en consecuencia. El equipo debe implementar ajustes si hay una mejor manera de hacer avanzar un proyecto.

 

Cuando estás en medio de un proyecto implementando la metodología Agile es fácil dejarse llevar por el entorno dinámico y en constante cambio. Pero cuando te olvidas de los principios, el equipo y el proyecto comienzan a fallar.

Ten en cuenta estos principios ágiles de gestión de proyectos y podrás mantener a tu equipo y tu proyecto en el camino correcto.

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Publicado originalmente en junio 19 2020, actualizado junio 19 2020

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