Cada día nacen cientos de empresas con productos y servicios en los que jamás pensaste. Así que estar preparado para emprender un negocio es casi tan importante como la calidad de la idea. Y a la hora de emprender, resulta necesario contar con la ayuda de socios que estén tan apasionados como tú por este proyecto. 

    << Descarga la guía completa de emprendimiento en Latinoamérica >>   

Pero ¿cómo atraer y conseguir los socios necesarios para hacer realidad tu idea? En este artículo hablaremos de cómo hacer las presentaciones de tus proyectos empresariales (y no morir en el intento). 

¿Qué es un proyecto empresarial?

El proyecto empresarial es un documento físico que respalda tu idea de negocio. Contiene información vital para los posibles inversores: tamaño del mercado, objetivos de la empresa, modo de financiación, elementos de inversión y, finalmente, retorno de la inversión. 

También lo puedes definir como el documento que traza la ruta ideal para hacer realidad tu emprendimiento. Es un documento vivo (que puede ir modificándose) que ayuda a demostrar tanto a ti mismo como a las demás personas que tu idea de negocio es viable y vale la pena. 

Así, el proyecto empresarial es el resultado de un proceso de análisis que has llevado a cabo una vez que desarrollaste una idea de negocio.

Imagina que un día se te ocurre que quieres teñir el pelo de tu gato en forma de arcoíris y le comentas la idea a varios amantes de los gatos como tú. Dependiendo de su reacción, puedes pensar que es una buena idea o no. 

(#SpoilerAlert: hubo una empresa que sí se dedicó a fabricar tinte para perros y un millonario de Shark Tank contribuyó a su éxito.)

¿Qué secciones debe incluir un proyecto empresarial?

La estructura de un proyecto empresarial ha variado conforme hemos avanzando en el tiempo. Dependiendo de la fuente, se divide desde 6 hasta 11 secciones que resultan clave para hacer realidad tu emprendimiento. Según la Universidad de Valencia, el proyecto empresarial debe tener la siguiente estructura: 

  • Resumen ejecutivo.
  • Idea y modelo de negocio.
  • Análisis del entorno.
  • Plan de marketing y ventas.
  • Plan de operaciones.
  • Plan de organización y Recursos Humanos. 
  • Plan de puesta en marcha.
  • Plan de Financiamiento.

Y como datos opcionales: un análisis DAFO de tu proyecto (Fortalezas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas), una lista de los fundadores de la empresa y anexos que sostengan la viabilidad del emprendimiento. Todo eso se reflejaría en un documento de máximo 45 páginas. 

Voy a explicarte, paso a paso, cada una de las secciones mencionadas y las razones por las que tienes que incluirlas en tu proyecto empresarial. Recuerda que este plan se puede modificar según los requerimientos del emprendimiento y la información que vayas recolectando. 

  1. Idea y modelo de negocio. Los nuevos negocios nacen de una necesidad o un problema que has detectado en un área geográfica específica o un tipo de persona único. Así que tienes tienes que describir lo más claramente este apartado.
  2. Análisis del entorno o mercado. Aquí tienes que reflejar dónde, cómo, cuándo y por qué las personas querrán comprar tu producto o servicio. Es decir, dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿cuál es tu mercado objetivo y por qué estaría interesado en comprar tu producto o servicio? De igual forma, puedes describir la segmentación y los buyer personas que querrán ser embajadores y clientes. 
  3. Marketing y ventas. Una vez que hayas delimitado a las personas que serán tus clientes, será más fácil establecer la estrategia de ventas y la publicidad necesaria para llevar tu producto o servicio al cliente ideal. 
  4. Operaciones. Para llenar esta sección deberás enumerar todo (literalmente TODO) lo que necesitas para darle vida a un emprendimiento y que se constituya como empresa, desde las mesas y sillas hasta los diferentes softwares y sistemas de información que precises para funcionar. Si necesitas un local o una oficina, define en dónde va a estar, así como también las ventajas y la justificación de cada uno de los elementos que requieras.
  5. Organización y Recursos Humanos. En esta sección debes incluir a las personas que necesitas para hacer realidad tu empresa. Debes escribir el perfil y las funciones que desempeñarán cada una de las personas involucradas en este proyecto. Recuerda que la organización puede ir cambiando conforme a los talentos y habilidades que se van sumando al proyecto. 
  6. Puesta en marcha. Este punto viene acompañado por un cronograma de actividades y metas que se construyen a partir de la idea de negocio que tengas. 
  7. Financiamiento. Finalmente, esta es la sección que más le interesa a los inversores, ya que debe incluir tu costo inicial, las proyecciones financieras y una solicitud de financiación si buscas atraer inversionistas. Los costos iniciales hacen referencia a los recursos que necesitarás para poner en marcha tu negocio (y un estimado del costo de cada uno de esos recursos). ¿Alquilarás un espacio de oficina? ¿Necesitarás una computadora? ¿Un teléfono? Realiza una lista de estas necesidades y cuánto costarán, y sé honesto y conservador cuando elabores tu presupuesto. Lo último que querrás es quedarte sin dinero. Una vez que hayas desarrollado tus costos, deberás justificarlos con un informe detallado de tus proyecciones financieras. Esto es particularmente importante si buscas inversiones para tu empresa. Asegúrate de que tu modelo financiero sea absolutamente preciso para potenciar tus oportunidades de convencer a los inversionistas y fuentes de préstamos que respalden tu negocio.
  8. Resumen ejecutivo. Sí, a pesar de que estas 2 páginas van a la cabecera del documento, son las últimas que vas a redactar porque debes reflejar desde la visión de la empresa y sus objetivos hasta el modelo de negocio, las necesidades financieras, los clientes potenciales y, por supuesto, un análisis del mercado y los productos o servicios que ofrecerás. Es decir, brindarás la información que ya recabaste de una forma muy bonita y atractiva para los diferentes inversores ante los que presentarás tu proyecto.

Una vez que tengas tu proyecto escrito en papel, es hora de buscar ayuda para el financiamiento de las necesidades que no puedas cubrir a la hora de poner en marcha el emprendimiento.

Una vez realizado el escrito con la participación de todos los miembros del equipo, y está planificada la reunión con los inversionistas interesados, es hora de preparar la presentación. Con estas claves fomentarás el interés permanente de los inversionistas y recuerda que es casi tan importante saber presentar el nuevo proyecto como la calidad de tu idea. 

1. Define tus objetivos y la estrategia de presentación

En este punto es importante aclarar que necesitarás ampliar un poco la investigación que haces sobre tu mercado. Sobre todo, la estrategia debe llevar hacia una negociación. No hace falta que cierres un trato en la primera entrevista con un inversionista, sino generar interés.

Es importante que demuestres que tu proyecto es una buena inversión y que es de poco riesgo ya que los inversores no quieren perder su dinero. Por ello tienes que convencerlos de que el riesgo en esta inversión es mínimo (con un estudio que lo respalde, claro).

2. Plantea métricas

Una gráfica del crecimiento esperado con tu negocio o de algo plausible emociona a medio mundo. Las métricas son una buena señal de una idea bien ejecutada, con un mercado meta definido y gran potencial de crecimiento. Es por eso que debe haber métricas entre tus primeras diapositivas. 

Pero ¿qué métricas son las buenas para poner en una presentación? Todo depende de tu negocio y en dónde esté tu emprendimiento a la hora de hacer la presentación. Una de las que recomiendo poner es la del Costo de Atracción del Cliente, que es un costo importante para saber qué tanto se gasta en la gestión de tus clientes. 

También puedes hacer proyecciones de tus gastos fijos, que los inversionistas vean márgenes de ganancias e incluso los volúmenes de facturación que esperas en un determinado periodo de tiempo. 

Poco a poco, dentro del documento de tu proyecto empresarial, puedes poner más métricas que también son importantes a la hora de hacer tu presentación, como la aceptación del consumidor, conversiones, compromiso, rotación de clientes, valor del ciclo de vida del cliente, entre muchas otras. Ya que como todo en la vida, el progreso de tu emprendimiento se puede medir y cuantificar. 

3. Cuenta una buena historia 

Pregúntale a AirBnb, Buffer o Apple. Brian Chesky y Joe Gebbia (los fundadores de AirBnb) contaron una historia increíble que les ganó cientos de miles de dólares y por eso tenemos una compañía que cambió la forma de hacer turismo en todo el mundo. Así, tanto la estructura como el orden de las diapositivas que hagas deben ayudarte a convencer a tus futuros inversores y socios para tu emprendimiento.

Para contar una buena historia hace falta identificarse con el público objetivo. Por ejemplo, tomemos parte del discurso de venta de Joy Mangano, que antes de verla en miles de infomerciales, empezó a venderles a grupos pequeños de gente y de puerta en puerta hablándoles sobre cómo creó el Miracle Mop para solucionar los problemas que tenía a la hora de hacer el quehacer. 

4. Crea una presentación adecuada

Así como hay proyectos empresariales, hay formas de presentarlos. Lo más importante es mostrar credibilidad y seguridad en que la idea va a funcionar gracias al plan que tienes en las manos. Como dijimos, estar preparados es la clave. 

A la hora de hacer un pitch, creemos en la máxima de «mantenerlo simple», ya que a la hora de transmitir el entusiasmo por tu idea, los inversores se interesan en la primera frase. Y no existe una segunda oportunidad de deleitar a tus posibles socios. 

¿Cómo presentar tus proyectos empresariales gráficamente?

De la investigación que hiciste en el apartado anterior, toma en cuenta los siguientes aspectos para armar tus presentaciones: claridad, concisión y creatividad. De acuerdo con la metodología de Guy Kawasaki, cuanto menos diapositivas necesites para explicar una idea, mayor interés generarás hacia tu emprendimiento. 

Basándonos en su modelo, podemos decir que necesitarás 12 diapositivas, con una tipografía a 30 puntos para explicar tu emprendimiento en 20 minutos. Lo que debe llevar cada una de las diapositivas de la presentación es lo siguiente:  

  • Título: Nombre de la empresa, logo, frase corta (tres o cuatro palabras) con lo que haces o vendes, datos de contacto y tu nombre y cargo.
  • Problema: Explicar cuál es el problema en el mercado o a los que se enfrentan los clientes.
  • Solución: Explica cómo lo que haces o vendes va a suponer la solución al problema aportando valor. Qué haces y cómo lo haces. Cuál es la oportunidad de negocio y qué necesidades vas a cubrir.
  • Modelo de negocio: Cuál es tu sistema para generar ingresos, quiénes son tus pagadores, tus proveedores, como distribuyes tus productos, tus márgenes brutos, tu plan de producción.
  • La esencia de tu empresa: Cuál es tu estrategia competitiva y diferenciadora. En este punto también es interesante plantear el tema de las patentes, marcas o cuestiones de propiedad intelectual, ya que es algo que valoran los inversores. Demuestra que el proyecto es sólido y atractivo.
  • Marketing y ventas: Presenta la estrategia y tu plan de marketing y tu estrategia comercial: cómo vas a llegar a los clientes, tus proyecciones de venta, las características del producto o servicio, mercado, competencia, proveedores, comercialización…
  • Competencia: Muestra ejemplos de DAFO de empresas de la competencia sobre los que puedas mostrar que has trabajado, que conoces quién es la competencia y cómo actúa. Mejor con imágenes o gráficos. Aporta aquellos elementos diferenciadores que ayuden a convencer que eres diferente, que eres especial y que aprendes de la competencia. Muestra la oportunidad del negocio.
  • Equipo directivo: Los inversores buscan emprendedores líderes… Uno de los aspectos en los que un posible inversor o partner se fija es en la composición del equipo directivo, sus habilidades y el CV del equipo. El CV no significa que basta con tres diapositivas acompañadas por una frase que describa lo esencial de la trayectoria profesional. Elabora un organigrama de la empresa y define qué perfiles de trabajadores van a integrar tu proyecto, sus funciones y sus responsabilidades. Si tienes socios o colaboradores es el momento de incluirlos.
  • Proyecciones financieras e indicadores clave: Indica el volumen de ingresos y el tiempo en que esperas conseguirlos. Añade indicadores clave como número de clientes, número de ventas, tasas de conversión… En cuanto a las previsiones, básate en hechos reales y medibles; de lo contrario, no serán creíbles.
  • Situación de la empresa, logros hasta la fecha y cronología: Si el negocio ya está en marcha debes explicar en la situación en que se encuentra: números conseguidos de ventas, ingresos, rentabilidad, beneficios… Céntrate en las perspectivas del futuro.
  • Empleo de los fondos: A partir de la valoración económica anterior de tu empresa, expón el dinero que necesitas y para qué lo necesitas. Convence de la viabilidad del proyecto o de las perspectivas de crecimiento. El inversor quiere saber cuál va a ser el periodo razonable para recuperar la inversión.
  • Agradecimiento: Agradece la asistencia y busca un eslogan final de impacto. Algo que invite a continuar sabiendo de ti, o que genere confianza en el inversor.

Puedes hacer una presentación de PowerPoint, utilizar Prezi, Slide Share, Adobe Spark e incluso Google Docs para plasmar ideas. No olvides utilizar colores que sean legibles y una tipografía que permita que tus ideas se lean en cada punto de la habitación donde tengas el pitch. 

Microsoft te da algunas ideas: 

También puedes buscar modelos extra de presentaciones. Las disponibles en Genbeta son increíbles y las puedes personalizar según tus necesidades. 

También puedes revisar pitchs clásicos en YouTube para inspirarte (video en inglés de Slidebean: Startups 101):

 

Los errores que debes evitar a la hora de hacer la presentación de tu proyecto empresarial

Ten en cuenta estas equivocaciones u omisiones comunes para que no te arruinen este momento:

  • Falta de elegancia. Este es un error que le ocurre a más de un emprendedor. Recuerda que la creatividad se muestra en la combinación de tipografías con el fondo. Así que te recomiendo que utilices una tipografía como Arial, Tahoma o Helvetica en un máximo de 30 puntos de color claro sobre un fondo oscuro. 
  • Desconocimiento de la audiencia. Es de vital importancia que sepas a quién le vas a presentar tu proyecto. No es lo mismo hablar de dinero con tus padres que con el vicepresidente de Marketing de una compañía internacional. Así, existe un inversor ideal para tu empresa y la forma ideal de llegar a él. ¡Investígalo!
  • Falta de preparación. El inversor busca en tu presentación razones para no invertir. No le des ninguna. Ni se te ocurra decir cosas como «No tenemos competencia», «Nos va a comprar Google», «Nadie ha hecho nada parecido antes», «Somos el mejor equipo»...
  • Falta de consistencia. Una de las cosas más importantes a tener en cuenta a la hora de presentar tu proyecto es la congruencia de cómo te vistes, la forma en la que hablas de tu proyecto y los valores que quieres transmitir como persona. Más allá del modelo de negocio, los inversores hacen tratos y muestran interés por las personas con las que quieren hacer negocios. No te hagas pasar por una persona que no eres.

Te recomiendo ensayar el paso a paso, tomando en cuenta el resumen ejecutivo que hiciste con diferentes personas antes de entrar a ver a los tiburones.

Guía Emprendimiento

 Guía Emprendimiento

Publicado originalmente en febrero 4 2020, actualizado febrero 04 2020