Desde hace unos años, las conversaciones en torno a la inteligencia han contemplado otras facetas o caras y no solo la cognitiva. Entre ellas está la inteligencia emocional. Anteriormente se hablaba poco de ella, pero en la actualidad acapara muchas discusiones porque la inteligencia emocional o IE, como otras soft skills, afecta directamente el desarrollo profesional.

Además, conocer nuestra inteligencia emocional ayuda a mejorar la convivencia y la productividad de los equipos de trabajo. Para cada inteligencia emocional hay diversas herramientas, estrategias y acciones que pueden potenciarla.

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Independientemente del área en que te desarrolles, conocer tu inteligencia emocional y contar con buenas herramientas de la IE te permitirá mejorar tu desempeño. Así que seas gerente, líder o empleado, las siguientes claves te ayudarán a potenciarla en el trabajo.

 

Es una forma de inteligencia social definida primero por los investigadores del comportamiento Peter Salavoy y John Mayer en 1990, y popularizada por Daniel Goleman en su libro de 1996. La inteligencia emocional implica la capacidad de monitorear los sentimientos y las emociones propias y ajenas, analizarlas y actuar con base en ellas.

3 aspectos que intervienen en la inteligencia emocional

  • De acuerdo con los estudios de Richard E. Boyatzis y Fabio Sala, las personas con tendencia a la extraversión suelen tener mayor inteligencia emocional.
  • En esta misma investigación también se observó que la edad se relaciona proporcionalmente con la IE, así a mayor edad también es mayor la inteligencia emocional.
  • Además, un proyecto sobre la inteligencia emocional en el trabajo y los resultados que arrojó evidenciaron que quienes presentan una personalidad híbrida suelen tener una mayor IE. Descubre a continuación en qué consiste:

Rasgos de personalidad en la inteligencia emocional

Para entrar en más detalle sobre las características que presentan quienes suelen tener una inteligencia emocional más desarrollada, te explicamos, primero, qué son las personalidades tipo A y tipo B

Las personas con personalidad tipo A son aquellas que tienden a ser más competitivas, estructuradas, tienen poca paciencia y también suelen ser más agresivas. Quienes tienen una personalidad tipo B suelen ser personas tranquilas, poco competitivas y con menos necesidad de estructuras u organizaciones muy fijas. Aunque en realidad no hay mucha gente cuya personalidad tenga solo características del tipo A o B, la mayoría suele tener una inclinación mayor hacia alguno de los dos tipos de personalidad. Las investigaciones hechas en relación con la inteligencia emocional en el trabajo indican que quienes tienen una personalidad más bien equilibrada suelen ser quienes destacan en IE.

En cuanto a la extraversión, la inteligencia emocional suele ser más alta en quienes son extravertidos en comparación con los introvertidos, porque están más expuestos a la convivencia con los otros. Cuanta más convivencia, mayor capacidad para identificar las emociones de los otros porque tienen más experiencias de las cuales aprender. Además de esto, la IE también los ayudará a responder del mejor modo posible a situaciones complicadas.

Otros rasgos de la personalidad que pueden presentar quienes tienen una alta inteligencia emocional son la empatía, la resiliencia (la capacidad para recuperarse después de una mala experiencia) y la paciencia. Como puedes observar, la extraversión es un rasgo que podrían tener con mayor facilidad quienes tienen una personalidad tipo A, pero la paciencia, empatía y resiliencia son características que una persona de personalidad tipo B podría presentar. Por este motivo es que la investigación demostró que quienes presentan un balance entre ambas personalidades suelen tener una mayor inteligencia emocional en el trabajo.

Cómo influye la inteligencia emocional en el trabajo

En primer lugar, se ha observado que la gente en puestos de gerencia suele beneficiarse mucho de la inteligencia emocional, sobre todo porque una alta IE les permite ayudar a sus subordinados a controlar el estrés y otras emociones o experiencias negativas por las que puedan atravesar.

Claro, esto no significa que solo quienes son gerentes o supervisores tienen inteligencia emocional, sino que en estos puestos se ha observado que hay una mayor IE en general.

Pese a no pertenecer a la gerencia, tener inteligencia emocional también mejorará la capacidad de comunicación que tengas con los demás. Esto repercutirá en última instancia a tu rendimiento y también hará más agradable la convivencia que tengas con tus colegas de trabajo.

En puestos directivos la IE es importante también porque motiva a la gente en los equipos cuando se enfrentan a un proyecto complicado. Esto da energía y motivación a quienes tienen que trabajar con cada uno de los elementos que constituyen esos grandes proyectos.
Además de la energía, también se ha observado que quienes tienen una alta inteligencia emocional suelen ser mejores resolviendo conflictos.

En último lugar, la inteligencia emocional en el trabajo, y en la vida, es fundamental para seguir avanzando con el desarrollo, independientemente del área de especialización. Esto se debe a que una persona con alta IE evaluará de manera constante el desempeño en cada proyecto y pendiente llevado a cabo: analizará los aciertos y fallas y hará un reporte, mental o no, que lo ayudará a mejorar en trabajos futuros.

Minitest sobre tu inteligencia emocional en el trabajo

Aunque no es realmente tan sencillo determinar el nivel de IE, te dejamos unos cuantos apuntes que te ayudarán a poner a prueba tu inteligencia emocional en el trabajo.

  • Presta atención a tus emociones y sentimientos.
    Cuando te encuentres en una situación que te moleste analiza si eres consciente de lo que estás sintiendo. Examina si esas emociones y sentimientos te arrastran o si eres capaz de actuar guiado por lo que mejor conviene a cada situación, tanto para ti como para aquellos con quienes estás viviendo esa situación, y no a emociones como el enojo.
  • Analiza el lenguaje gestual de tus colegas y observa tu desempeño.
    Uno de los aspectos que forman parte de la inteligencia emocional en el trabajo se refiere a la lectura de lenguaje corporal y reacciones en los colegas de trabajo. Ante el anuncio de noticias inesperadas, como un cambio de fecha de entrega o un retraso de los materiales, puedes poner a prueba tus capacidades y rectificarlas preguntándoles a aquellos en quienes más confías cómo se sintieron. Si tus suposiciones cuadran con las emociones o sentimientos que realmente sintieron, tu IE seguramente es elevada.
  • Observa qué tan bueno eres comunicándote. 
    Otro rasgo que puede delatar tu grado de IE es la comunicación. Cuando una persona tiene una buena inteligencia emocional en el trabajo suele comunicarse sin problemas con los demás: sabe darles su tiempo para hablar, rara vez tiene malentendidos y sabe cómo manejar los conflictos cuando surgen. Además de esto, las personas con alta inteligencia emocional en el trabajo saben cuándo es tiempo de delegar responsabilidades y no temen comunicarlo pues saben que lo dirán del mejor modo posible.
  • Piensa qué tan buena es tu relación con el equipo de trabajo.
    Es algo que va de la mano con el punto anterior: las personas con una alta inteligencia emocional en el trabajo suelen tener relaciones cordiales con la mayoría de las personas. Esto evidentemente no significa que debes ser amigo de todos, pero si sientes más hostilidad que una tranquilidad relativa, tal vez sea porque necesites trabajar un poco más en tu inteligencia emocional.
  • ¿Cómo reaccionas a la derrota?
    Un último paso que te ayudará a conocer tus niveles de inteligencia emocional en el trabajo es observar qué tan bien o mal tomas la derrota y también las ocasiones en que algún argumento tuyo presentó errores o inconsistencias. Más que solo sobreponerse a los errores y seguir intentándolo de manera resiliente, la IE también se refleja en la capacidad que tengas para aprender de tus errores y aceptar cuando cometiste alguna equivocación.

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Cómo aplicar y potenciar la inteligencia emocional en el trabajo: 7 claves

Después de los apuntes que te dimos, ¿consideras que tienes una buena IE? Ya sea que hayas descubierto una cualidad que no conocías de ti mismo o que sientas que te acabas de topar con uno de los aspectos débiles de tu perfil laboral, a continuación te daremos las claves que necesitas conocer para potenciar y aplicar la inteligencia emocional en el trabajo.

1. Conócete mejor

La primera clave para utilizar del mejor modo la inteligencia emocional en el área de trabajo es conocer qué nivel de IE tienes. Independientemente del puesto que ocupes (jefe, coordinador o empleado), puedes consultar las recomendaciones de la sección anterior o hacer algún test en línea para conocer de manera aproximada tu grado de inteligencia emocional y saber cuáles son tus áreas fuertes y cuáles son las débiles. Con esta información en tu poder serás capaz de pulir los aspectos que más te causan problema y también podrás explotar al máximo las áreas de IE en las que destacas.

2. Trabaja tus debilidades de forma lúdica

Si después de analizar varias de tus conductas o un test, tus resultados son medianaente aceptables, lo que puedes hacer es comenzar a trabajar en aquellos aspectos que no destacan. Por ejemplo, si te cuesta trabajo descifrar el lenguaje gestual o corporal de tus compañeros de trabajo puedes comenzar a poner a prueba esas habilidades tuyas con amigos cercanos.

Hagan un juego sobre las emociones en el que, por la expresión facial o el modo en el que hablan, adivinen qué emoción sienten después de leer historias breves impactantes. Luego de esto puedes poner en práctica nuevamente tus habilidades de inteligencia emocional en el trabajo con aquellos compañeros de la oficina que te inspiren más confianza.

3. Observa a tus compañeros de trabajo

Si después de poner en práctica una estrategia como la que te acabamos de mencionar parece no surtir efecto, puedes comenzar a fijarte en qué compañeros de tu equipo o área de trabajo logran llevar a buen término los conflictos que a ti te causan más problema. Aunque no se trata de mirar y copiar, observar las actitudes y acciones de otros en las situaciones que te incomodan puede darte ideas de cómo comenzar a trabajar de un modo más eficiente. Si hay algo que crees que no va con tu personalidad o estilo, busca adaptarlo a ti y seguro que verás cómo logras potenciar la inteligencia emocional en el trabajo.

4. Pospón los juicios

Ya sea que tengas una IE destacada o que parezca que tienes muchos problemas con ella, una de las claves para aplicar y potenciar la inteligencia emocional en el trabajo es no juzgarse. Evidentemente esto no significa que no vayas a analizarte, sino que tu criterio no debe apuntar a señalar solo tus errores ni debe enfocarse, por ejemplo, en que has comenzado a trabajar en tus áreas a mejorar y todavía no has notado un avance. Esto va de la mano con otro aspecto de la IE que es el control de las emociones.

Si tu problema o el de algún colega con la inteligencia emocional es que no saben cómo contestar cuando están bajo presión o cuando una situación los enoja, piensa que la respuesta o solución tiene que ver con la paciencia y el análisis completo de las situaciones. Si, por otro lado, el problema radica en el manejo de las emociones es importante señalar que la paciencia no solo debe aplicarse con los otros sino también con quien tienes pendiente un asunto de carácter personal.

5. Convive más con tu equipo

Aunque puede ser algo intimidante convivir con tus colegas si puntuaste bajo en la IE, lo mejor que puedes hacer para potenciar tu inteligencia emocional en el trabajo es convivir más con la gente de tu oficina.

Si eres coordinador o jefe, probablemente estés más acostumbrado a la convivencia social, pero esto no significa que no puedas mejorar tus habilidades. Quienes tienen una IE alta suelen conversar de manera más eficiente, no solo porque saben comunicarse sino también porque saben qué preguntar y porque se interesan genuinamente en lo que los otros dicen.

Siempre que te sientas presionado o fuera de lugar en cualquier conversación observa qué es lo que genera esa incomodidad y, si es necesario, háblalo con las personas con quienes te sientes así. Por ejemplo, si mantienes una conversación con alguien y te equivocas con su nombre o con alguna otra información podrás hacer más si te disculpas por ese error que si solo te recriminas una y otra vez.

6. Pídele consejos a un colega

Esta es una muy buena manera de aplicar la inteligencia emocional para los dos involucrados. Pensemos en un ejemplo en el que tu habilidad más fuerte es la comunicación, pero muchas veces te frustras si no se te da a la primera. Puedes observar a tus colegas y ver cuál de ellos tiene una voluntad de hierro y sigue perseverando pese a la cantidad de veces que se equivoque.

Si otro de tus problemas de inteligencia emocional en el trabajo es que no confías mucho en tu criterio, puedes escuchar lo que dicen los demás sobre esa persona. Si varios de tus colegas coinciden en que es una persona destacada en tu área débil, entabla una conversación con esa persona.

Lo mejor de esta clave es que la ayuda puede beneficiar a las dos personas, porque quizá la persona que te auxiliará tiene un problema con los temas que tú tienes ya completamente dominados.

7. Acude con un especialista

Si después de observar, analizar tu conducta o realizar uno o varios exámenes en línea todo apunta a que tienes una IE poco desarrollada y las claves que te dimos parecen no ser de mucha ayuda, no te preocupes.

Lo mejor que puedes hacer es acudir con un psicólogo especializado. Te dará un diagnóstico más certero y te apoyará con herramientas y estrategias especialmente pensadas para ti. Además de esto, una de las claves que sin duda te será de utilidad es la de no juzgarte. La inteligencia emocional no es un don con el que se nace, consiste en una serie de habilidades que se pueden desarrollar y fortalecer con el uso.

 

Cómo usar mejor la inteligencia emocional en el liderazgo: 5 tips

Para finalizar te dejamos unos cuantos consejos para utilizar del mejor modo la IE en el área del liderazgo en el ámbito laboral.

1. Pon atención a tu actitud y haz de ti un ejemplo

Si eres jefe, utilizar tu IE es fundamental ya que de alguna forma tú eres quien puede marcar la diferencia en proyectos difíciles. Actuar pensando en que eres un ejemplo para los demás te ayudará a inspirar a uno o varios colegas. Piensa que tu actitud ante un proyecto difícil debe ser realista, pero no pesimista. Busca siempre rescatar la resiliencia, adaptabilidad y la perseverancia ante situaciones difíciles o proyectos que no parecen ser los más sencillos de realizar.

2. Ayuda a quienes tengan problemas con la IE

Alguien a tu cargo puede tener un problema con la IE. Quizá te enteras de que un colega podría sentir muchos nervios al hablar en público y es el encargado de hacer una presentación la siguiente semana. Pregúntale de manera discreta si quiere ayuda para la presentación, incluso unas cuantas palabras de aliento pueden ser suficiente. Pero si te piden más consejos como estrategias o consejos, bríndaselos. 

3. Ofrece ayuda en la resolución de conflictos

Otra manera en la que puedes utilizar tu inteligencia emocional en el trabajo si eres líder es en los problemas que pueden surgir entre varios elementos de tu equipo. Si hay un conflicto entre dos o más colegas busca mediar la discusión y deja que cada persona implicada exprese su punto de vista para que los malentendidos se resuelvan más rápido y fácilmente.

Se trata de que les ayudes a ver distintas alternativas para enfrentar sus problemas y que mejores la capacidad de comunicación de todo tu equipo. A menos de que sea un asunto delicado o que aborde aspectos personales, puedes hacer públicas las sesiones de resolución para todos los integrantes de tu equipo. Esto le dará la oportunidad a quienes tienen una IE alta a detectar herramientas para mediar y resolver conflictos similares en un futuro.

4. Ponte en el lugar de quienes forman a tu equipo de trabajo

Si eres coordinador o líder y tu inteligencia emocional parece no ser la mejor, considera este punto para trabajar y hacer crecer tus habilidades de IE. Es importante que seas empático ante cualquier problema que se presente. Ponte en el lugar de quienes tienen un conflicto y piensa por qué motivos podrían haber dicho o hecho lo que los llevó a la discusión.

Después de considerar las circunstancias de cada parte en el conflicto verás que te será más fácil plantear un diálogo y llevarlo a término de una mejor manera. Antes de entablar la conversación con la persona (o personas) dentro del problema, puedes hacer una lista en la que plantees lo que has entendido de la situación, cuáles puntos piensas que necesitan aclararse y qué posibles resoluciones consideras que se pueden llevar a cabo. 

5. Realiza juntas de evaluación y desarrollo

Aunque esto de entrada puede parecer muy invasivo, la diferencia radica justo en el modo en el que se hagan estas reuniones. Recuerda que una de las claves para potenciar la inteligencia emocional en el trabajo es aumentar la convivencia. Este tipo de reuniones no necesitan ser muy frecuentes, pero sí deben ser constantes: una vez al mes, por ejemplo.

En ellas, más que hacer un juicio global, busca destacar los logros de cada persona y motívalos para que continúen con su desarrollo profesional y personal. También puedes ofrecer asesorías personalizadas para las personas de tu equipo que consideres que tienen más problemas con la IE u otro aspecto que esté frenando su desarrollo.

Recuerda que una de tus labores como gerente de un equipo es mejorar la productividad y satisfacción de tu equipo.

 

Como pudiste ver, la inteligencia emocional en el trabajo es necesaria para tener una convivencia armónica y mantener un buen rendimiento y ritmo de trabajo. Ya sea que tengas una IE alta o baja siempre puedes trabajar para mejorarla.

 

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 Motivación Ventas

Publicado originalmente el 25 de febrero de 2020, actualizado el 31 de marzo de 2021

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