Si trabajas en una oficina es muy probable que hayas participado en un brainstorming, que es una herramienta de trabajo muy común para obtener ideas. ¡Pero no es la única! Por eso, queremos presentarte el brainwriting, otra técnica creativa que permite generar ideas nuevas de todo el equipo sin temor a ser juzgados y con mayor productividad.

El brainwriting es un método alternativo de creatividad y es particularmente útil con un grupo de personas que son son más tímidas y que es poco probable que ofrezcan sus ideas en una sesión grupal abierta, como en la lluvia de ideas.

<< Descubre la guía de creatividad aplicada al marketing >>

Esta técnica de creatividad grupal es muy utilizada en marketing, publicidad, diseño, redacción y desarrollo de productos.

El brainwriting es una técnica de generación de ideas que complementa y, en muchos casos, mejora el modelo tradicional de la lluvia de ideas. Por lo general, durante el proceso de brainwriting no hay conversación. Todos están callados y enfocados en comprometer sus ideas al papel de forma anónima. Solo después de que se hayan registrado todas las ideas, el equipo comenzará a compartir y discutir las respuestas del grupo.

¿Para qué sirve el brainwriting? 

El brainwriting es ideal para las reuniones grupales, ya que este método alienta a los miembros más callados del equipo a expresar sus ideas, además de que puedes usarla cuando el tiempo es limitado. 

Esta técnica de creatividad es diferente a la lluvia de ideas, donde el grupo intercambia pensamientos en voz alta sin ningún orden en particular. Mira algunos escenarios donde te conviene emplear esta técnica: 

  • Grupos amplios donde pueda ser posible que los integrantes participen de forma anónima.
  • Situaciones limitadas por el tiempo, en las cuales necesitas generar un gran número de ideas creativas en un periodo corto. 
  • Grupos que incluyen muchos niveles administrativos y donde debe crearse un ambiente más horizontal.
  • En aquellas situaciones en las que es necesario recurrir a muchos puntos de vista.
  • Grupos que no tienen acceso a un facilitador de lluvias de ideas entrenado.

Las 7 ventajas del brainwriting frente al brainstorming 

El brainwriting tiene varios beneficios sobre la lluvia de ideas. Aunque ambas técnicas ayudan a los equipos a generar ideas rápidamente, el brainwriting tiene algunas ventajas sobre las sesiones de lluvia de ideas tradicionales, las cuales enumeramos a continuación: 

  1. Provoca menos ansiedad social y fomenta la colaboración en vez de la competencia.
  2. Debido a que el brainwriting hace que todos escriban sus ideas al mismo tiempo, el proceso de ideas es más rápido.
  3. Crea sinergias, en tanto que cada idea es una fuente para otra.
  4. Facilita el trabajo remoto, ya que los formularios para la escritura se pueden enviar por correo electrónico.
  5. Permite que el moderador trabaje de manera más eficiente.
  6. En comparación con las estrategias de lluvia de ideas tradicionales, el brainwriting ofrece una alternativa más estructurada.
  7. Permite que las personas que no hablan el mismo idioma trabajen juntas de manera más efectiva.

 

4 pasos para llevar a cabo un brainwriting con tu equipo 

1. Establece las reglas

Si eres el facilitador, informa por adelantado a los participantes sobre la declaración del problema y los objetivos. Tal vez necesiten enfocar una campaña para un cliente, y tu objetivo sería «Definir un concepto para el cliente Z».

Explica a los participantes cómo va a llevarse a cabo la técnica creativa, cuánto va a durar y el uso del material. Idealmente, los participantes pasan las tarjetas de ideas de 3 a 10 veces, dependiendo de la declaración del problema y las metas. Todo esto sucede en silencio y sin ninguna interferencia o comunicación.

El brainwriting se trata de hacer que los participantes escriban tantas ideas como sea posible. Como esto no siempre es fácil, hay varios trucos que se pueden usar. Por ejemplo, escribir en letras mayúsculas, para que todos puedan leer lo que dice en el papel. Recuerda que es preferible una redacción corta, es decir, oraciones en una línea. El uso de palabras individuales no es aconsejable porque adquieren diferentes significados en distintos contextos.

Además, las descripciones deben ser concretas y no deben escribirse en términos generales como «mejor», «más» o «más grande». También es importante formular ideas de manera positiva y evitar palabras como «no» y «nunca».

2. Comienza la sesión 

Prepara suficiente papel o tarjetas para cada participante. Cada uno de ellos deberá sentarse preferiblemente en un círculo, mirando hacia dentro. 

Es importante explicar el tema o el problema que se quiere resolver y asegurarse de que todos lo entiendan. Te recomendamos dejarlo visible todo el tiempo.

Una vez que la actividad ha comenzado, las ideas deberán fluir en una dirección. Todos los participantes deberán escribir una sugerencia completamente nueva debajo de la primera sugerencia, ya sea para mejorarla o aportar algo distinto. 

3. Discutan las ideas 

Recoge las ideas que todos han escrito. Ahora es necesario hablar. ¡Recuerda!: no es el momento de generar más ideas, sino de opinar sobre ellas, evaluarlas, medir sus efectos y conocer el potencial de cada una de ellas. 

Es la hora de decidir cuál de estas ideas creativas es la más conveniente o responde mejor a las necesidades de tu proyecto. Puedes introducir una variante en la votación y, por ejemplo, seleccionar 3 de ellas.

4. Inicia el análisis y la elección

Cuando todos los miembros del equipo hayan presentado las tarjetas de ideas, pueden elegir las mejores para continuar desarrollándolas en otras sesiones de brainwriting. Pueden repetir el ciclo las veces que sea necesario y aplicarlo a fragmentos del problema que están abordando.

 

8 ejemplos de sesiones de brainwriting

1. Post-it 

Pueden escribir sus ideas en un post-it en un periodo de 10 minutos; y se pasan las tarjetas a cada participante para que continúe escribiendo. Finalmente, recopilen, analicen y califiquen cada idea.

2. Aviones de papel

Para pasar un rato divertido, pide que los participantes escriban ideas en las alas de los aviones de papel (en diferentes colores de papel) y que las intercambien volando el avión entre ellas.

3. Ideas en la espalda

Escriban las ideas en un pedazo de papel y péguenlas en las espaldas de 4 participantes para que caminen por la habitación. Cada quien podrá leer las ideas y agregar nuevas en la espalda de sus compañeros. 

4. Atlas de ideas

Para poner el método en práctica, divide tu equipo en grupos de 5 o 6 personas. Cada participante dibuja una primera idea en la etiqueta superior izquierda de una hoja con 6 etiquetas. Después de 2 a 5 minutos, los participantes pasan la hoja al participante de a lado, todos en las misma dirección. Ahora, el siguiente participante escribe una nueva idea en la segunda etiqueta, construyendo sobre las ideas previas que encuentra en las hojas.

El ejercicio se repite hasta que las 6 etiquetas de la hoja estén llenas. Al final puedes poner todas las etiquetas juntas y tener un atlas de ideas general, es decir, una visión de todas las ideas del grupo. 

5. El método 6-3-5

Es probablemente la variante de brainwriting más conocida y define un proceso fijo con 6 participantes, 3 ideas por participante y 5 rondas. En el grupo de redacción, cada quien deposita sus ideas en el centro de la mesa; después, cada participante toma una hoja de este grupo, la complementa con nuevas ideas y pasa a desarrollar el resto.

6. Debate de brainwriting

Esta técnica puede fomentar una competencia sana y entretenida. Funciona de la manera que sigue:

  • El facilitador reparte las tarjetas en las que se van a escribir las propuestas.
  • Una vez rellenadas, leen las de todos y votan, por ejemplo, las 2 mejores.
  • Se hacen 2 grupos y se reparten las tarjetas entre ellos, según el criterio del facilitador (por ejemplo, las más votadas y las menos votadas).
  • Se conceden unos minutos para argumentar la defensa de las tarjetas que se han asignado a cada grupo.
  • Finalmente, empieza un debate en el que un grupo intenta convencer al otro de que las ideas de sus tarjetas son mejores.

Es importante tener en cuenta que la interacción grupal ayuda a las personas a construir sobre los pensamientos de los demás y a estimular nuevas ideas que no se habían considerado antes.

7. El cuaderno colectivo

Los participantes anotan ideas y pensamientos durante unos días o semanas en un cuaderno que se intercambia en una fecha acordada. Este método es particularmente útil cuando un equipo necesita encontrar ideas, pero no puede trabajar en el mismo lugar al mismo tiempo. 

Esta técnica también es adecuada para recopilar ideas adicionales, que a menudo surgen de la relajación después de una reunión creativa, en una fase de incubación o en momentos con destellos de inspiración.

8. Variante de la pila

De 5 a 8 participantes se sientan alrededor de una mesa, cada uno con un lápiz y un bloc de papel. El líder del grupo presenta un problema al grupo y escribe el enunciado del problema en un lugar visible para todos. El grupo lo discute para asegurarse que todos los participantes lo comprenden.

Cada persona escribe 4 ideas en una hoja de papel, y las pone, cara abajo, en el centro de la mesa. Los participantes sacan un papel de la pila y añaden más ideas o comentarios. Siempre que quieren, vuelven a poner el papel en la pila, cara abajo; luego toman otro, y añaden más ideas.

En cualquier momento, cada participante puede comenzar una nueva hoja de su propio bloc y, en el momento oportuno, añadirlo a la pila. Al cabo de 20 o 30 minutos, deben recogerse las hojas de ideas para evaluarlas posteriormente.

¡A comenzar tu sesión de brainwriting! No pierdas la oportunidad de usar el talento de tu equipo para encontrar soluciones innovadoras.

Creatividad Aplicada al Marketing

 Guía Creatividad

Publicado originalmente en mayo 4 2020, actualizado mayo 22 2020

Topics:

Creatividad