Para saber si el contenido que tenemos en nuestro sitio web o blog es atractivo, existen muchas métricas como los comentarios, el tiempo de visita en alguna página y qué tanto de lo que publicamos se comparte en redes sociales.

No obstante, existe un dato que a veces eludimos: la tasa de rebote (también conocida como bounce rate en inglés).

Con la intención de que puedas entender mejor la tasa de rebote hemos preparado este artículo, donde podrás saber qué mide, dónde consultarla y, sobre todo, cómo mejorarla. Así que... ¡arrancamos!

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Definición de la tasa de rebote

Cuando este valor es muy bajo, podemos tener la seguridad de que el sitio funciona adecuadamente y de que los visitantes desean conocer más de nuestras ofertas. Por el contrario, si este valor es demasiado alto, inferimos que el sitio no cumple con su función, ya sea en rendimiento, diseño o contenidos

Ten en cuenta que, de cualquier modo, tus visitantes abandonarán tu sitio en algún momento. Lo importante es retenerlos y propiciar que interactúen con tus páginas, incluso cuando sus acciones sean concisas o breves. Esa es la diferencia entre una simple salida y un rebote.

La diferencia entre la tasa de rebote y la tasa de salida

Cuando nos referimos a la tasa de salida, hablamos de un cálculo distinto al de la tasa de rebote. La tasa de salida se concentra en aquellos usuarios que abandonaron tu sitio desde una página en particular, pero que quizá interactuaron con otro contenido que ofreciste. 

Es decir, si tienes un sitio web de venta de productos para mascotas y durante esta época ofreces un cupón de descuento a los que realizan una compra en línea para que lo usen en una tienda física, lo más seguro es que muchos abandonarán tu sitio en cuanto descarguen su descuento, ya sea para revisar en qué consiste o para usarlo de inmediato. ¡Esa tasa de salida no suena tan mal como la de rebote!

La tasa de rebote, por otro lado, nos podrá mostrar que, antes de llegar al cupón de descuento o de realizar la compra, los usuarios se van a un sitio ajeno al tuyo, perdiendo así conversiones valiosas: aquellas en las que invertiste recursos con el fin de llamar su atención.

Por qué es importante medir la tasa o porcentaje de rebote

Tanto la tasa de salida como la tasa de rebote dejan en evidencia el comportamiento de tus visitantes. Pero mientras que la primera te indica qué hacen tus visitantes, la segunda te deja ver quiénes no llegan a interactuar con tu sitio. Saber esto es muy importante por viarios motivos. ¡Revisémoslos!

Ayuda a diagnosticar las áreas de oportunidad de tu estrategia

En primer lugar, conocer la tasa de rebote es esencial para saber si tu estrategia está funcionando o no. En términos concretos, si tu tasa es muy alta, sabrás que algo no está bien con tu sitio, mientras que un valor muy bajo indicará que tus páginas son del gusto del visitante. 

Si pones atención a los números de esta métrica podrás comprender mejor cómo el diseño, la claridad de la información, la lógica de las secciones de tus páginas y el contenido inciden en la experiencia que le das a tus visitantes, ya sea positiva o negativamente.

Permite identificar qué paginas de aterrizaje funcionan mejor

La tasa de rebote te ayuda a medir la permanencia de los usuarios en el contenido que has creado para ellos. Si notas que en una de tus landing pages hay una menor tasa de rebote, puedes concluir que esa página ofrece una mejor experiencia al visitante. Así, puedes homologar tus estilos, diseños y contenidos para que la experiencia de navegación sea igual de buena en todas tus páginas.

Además, con este valor puedes saber cuáles estrategias funcionan mejor para las conversiones, ya sea poniendo una animación en tu página de acceso, invitando al llenado de un formulario u ofreciendo la suscripción para tu boletín.

Incide en el conocimiento de tu público

El principal aspecto que caracteriza a la tasa de rebote es que el usuario abandona tu sitio desde el mismo punto en el que entró a él. Es decir, cuenta como rebote (aunque dure algo más que unos segundos) si al hacer una búsqueda en Google hace clic en tu página de inicio, pero se va sin ingresar a otra parte de tu sitio.

Esto puede ser muy revelador sobre el comportamiento de navegación de tus consumidores y te puede llevar a elegir otras estrategias de marketing que se ajusten mejor a sus intereses. Por ejemplo, puede que un centennial no esté tan interesado en un sitio escrito y sí en uno con animaciones o videos, por lo que ha abandonado tu página.

Auxilia en la focalización de audiencias

Si bien ya vimos que una alta tasa de rebote puede significar que tu página no funciona adecuadamente, también puede evidenciar que tus mensajes están llegando a una audiencia incorrecta.

Una vez que conoces tu tasa de rebote, puedes experimentar variando las características de tu público de destino. Esto es especialmente útil cuando hablamos de publicidad pagada, pero también puede ser aplicado en marketing orgánico, cambiando el tono de tus publicaciones para audiencias más jóvenes o usando un lenguaje formal en títulos e imágenes que aparecen en buscadores.

Promueve la disminución de gastos en marketing

La tasa de rebote ayuda a Google a entender si lo que una persona ve en tu anuncio o sitio es interesante o pertinente. Cuanto mayor sea tu tasa, menor significará en cuanto a calidad.

Esto significa que Google puede castigar a tu sitio bajándolo en el ranking y aumentando el costo por clic, lo que implica también un aumento en tu costo por lead. Conocer el impacto que esto tiene en tu ROI y métricas de marketing es fundamental para la creación de estrategias adecuadas.

Ahora que sabes por qué es tan importante medir este valor, es momento de que descubras cómo puedes calcularlo.

Cómo medir la tasa de rebote

De manera general, puedes calcular la tasa de rebote con la siguiente fórmula:

(Número de visitas sin interacción / número total de visitas) x 100

Fórmula de la tasa de rebote

Para medir la tasa bastará con que conozcas el número de accesos a una única URL y que sepas cuántos de ellos no tuvieron interacción con algún otro elemento del sitio o accedieron a otras páginas del mismo, ya sea mediante una descarga, el envío de un formulario o entrando a un enlace anidado.

Cuál es una tasa de rebote aceptable

Algunos especialistas consideran que una tasa de rebote promedio está entre el 26 y 70 %. Arriba del 70 % puede significar que algo está mal, mientras que estar entre el 26 y 40 % denota que estás gestionando adecuadamente la experiencia de navegación de tus visitantes. Sin embargo, todo depende del tipo de página al que llegan.

Si bien, en términos generales una tasa de rebote alta suele ser un indicio de que algo va mal, en algunos casos tu objetivo puede ser que el cliente no visite ninguna página más, como es el caso en los sitios de noticias o blogs.

Por ello, es importante considerar los siguientes aspectos:

  • Cuántas páginas tiene tu sitio web. Si se trata de una única página de destino, la tasa de rebote será alta, pues no hay otro lugar a dónde ir. Esto no es necesariamente negativo.
  • Si es un blog de publicación periódica. Tus seguidores ya saben cada cuánto tiempo actualizas tu contenido y es posible que únicamente ingresen al contenido más nuevo para después abandonarlo. Eso no implica que no les guste tu oferta, sino que llegaron para actualizarse y listo.
  • La tasa de rebote más alta proviene de palabras clave o enlaces de terceros. Esto quiere decir que debes revisar las palabras clave de tu estrategia SEO o SEM (lo que además significaría que la inversión no está resultando como lo esperado) o que debes poner atención a la manera en que tu contenido se despliega en otros sitios, como Facebook, Facebook Ads o un sitio web que te da enlaces.

Con estas consideraciones en mente, veamos cómo Google mide la tasa de rebote.

Cómo medir la tasa de rebote en Google Analytics

Google es muy claro sobre la forma en que calcula la tasa de rebote: un rebote es una sesión que activa una sola acción en el servidor de Analytics. La fórmula es «dividiendo las sesiones de una sola página por todas las sesiones o por el porcentaje de todas las sesiones de su sitio web, en las que los usuarios solo han visitado una página y han activado una única solicitud en el servidor de Analytics».

Es por ello que Google ofrece distintas tasas de rebote, dependiendo del origen de las visitas. Esto también ayuda a entender los comportamientos de los usuarios y los lugares en los que se debe poner más atención para mejorar el contenido o la forma en que se muestra a los visitantes:

  • «Visión general de audiencia» refleja la tasa de rebote total de tu sitio.
  • En el informe «Canales» están los porcentajes por cada canal: anuncios en el buscador, redes sociales, referencias de otros sitios, por ejemplo.
  • En «Todo el tráfico» se incluye el porcentaje de rebote de cada fuente y medio: si llegaron al poner la URL de tu sitio, al aparecer en los buscadores o por medio de un enlace.
  • La vista de «Todas las páginas» muestra la tasa en cada una de ellas.

Gracias a ellas entenderás mejor en dónde funcionan mejor tu sitio y por qué dependiendo del tipo de página que ofreces, de sus contenidos y del comportamiento de tus visitantes.

De cualquier manera, existen varias herramientas que pueden ayudarte a medir tu bounce rate, si requieres más datos de los que ofrece Google para comparar (están disponibles en inglés).

4 herramientas para medir la tasa de rebote

1. Clicky Analytics

Herramienta para medir la tasa de rebote- Clicky

Imagen de Clicky Analytics

La diferencia entre Google y Clicky Analytics no es tan amplia, pero la herramienta sigue siendo bastante útil para medir datos en tiempo real de tu sitio o blog. Puedes usar una versión gratuita (ideal para cuando únicamente tienes un sitio con poco tráfico) o elegir uno de sus planes de pago. Cuenta con dos plugins para WordPress.

Su tipo de métrica para la tasa de rebote indica que si un usuario se queda en una página por 5 minutos y después se va, no lo toma como rebote. Para los que revisan las estadísticas de un sitio de contenidos que se actualiza de manera regular, saben que tiene mucho sentido.

2. Open Web Analytics 

Herramienta para medir la tasa de rebote- Open Web Analytics

Imagen de Open Web Analytics

Como lo indica su nombre, es un software de código abierto, por lo que para usarlo como profesional tendrás que dar una donación. En cuanto a su formato y secciones se parece mucho a Google Analytics, pero tiene la ventaja de que agrega un mapa de calor para que le sigas el rastro a los punteros de tus visitantes. Su único punto en contra es que, como se desarrolla gracias a donaciones y el tiempo de distintos profesionales en el mundo, las actualizaciones no son tan abundantes como en otras opciones.

3. StatCounter

Statcounter, software para medir porcentaje de rebote

Imagen de StatCounter

Al ofrecer datos muy similares a los demás, el diferenciador de StatCounter es que por su precio es ideal para sitios web con poco tráfico y que no tienen la capacidad de invertir muchos recursos en una herramienta de analíticas todavía. También tiene un plan gratuito que abarca hasta las 25 mil visitas al sitio y puedes acceder a los datos desde tu móvil.

4. Matomo

Matomo, software para medir el bounce rate

Imagen de Matomo

Matomo es una herramienta que le hace competencia a Google, aunque con la ventaja de que almacena todos los datos en su propio servidor, por lo que estarán bien protegidos. También es de código abierto, así que tendrás varios plugins para agregar a tu dashboard y la posibilidad de adaptarlo a tus propias necesidades. 

Una vez que te sumerges en el mundo de la tasa de rebote, es posible que sientas que no estás haciendo un buen trabajo porque el número no está en el 1 %. Sin embargo, hay algo que debes saber: no todos los sectores tienen la misma tasa de rebote ideal, por lo que antes de comparar manzanas con naranjas, es conveniente hacerte unas preguntas.

Cómo comparar la tasa de rebote de mi web o blog

Si quieres hacer un blog o un sitio web, es importante que sepas que existen varias formas de hacer un contraste que te arroje datos verdaderamente valiosos sobre el desempeño de tus espacio en la red (y no números irreales o una meta que no cuadra con tu proyecto). Por ejemplo:

Compara tu blog o sitio web con tu sector

Cada tipo de sitio web tiene una diferente tasa de rebote. Por ejemplo, los sitios de comercio electrónico tienen en promedio un 33 %, mientas que los sitios de servicio entre el 10 y 30 %. En el caso de los blogs, la tasa de rebote común se encuentra en el 65 a 90 %

Lo importante es que sepas establecer parámetros de acuerdo con los objetivos de tu sitio para saber si tu estrategia está funcionando o no.

Averigua cuál es tu tasa de rebote de acuerdo con cada tipo de dispositivo

Esta comparación también es importante, porque si la tasa de rebote es mayor cuando te visitan desde un teléfono o tablet, tal vez quiere decir que esa página no se despliega de manera eficiente en una pantalla distinta a una computadora de escritorio. 

Averigua si obtuviste una tasa de rebote demasiado baja

Una tasa de rebote baja más allá del promedio (hablamos de menos del 20 %) es demasiado buena para ser verdad. Podría tratarse de un error en las analíticas que utilizas, desde un código duplicado, un rastreo mal aplicado o hasta de la intervención de terceros. 

Vigila si tu bounce rate es demasiado alta

Los extremos son malos, así que algo arriba del 80 % de tasa de rebote puede ser señal de que hay que arreglar algo en tu sitio web.

Ahora que ya has tenido oportunidad de revisar los datos, compararlos y darte cuenta en dónde hay problemas, ¿qué sigue? ¡Solucionarlos uno a uno, por supuesto! Confía en que tendrás una manera de optimizar cada aspecto.

Cómo mejorar la tasa de rebote de un sitio web o blog en 7 claves

1. Explora como usuario

Ver a tu sitio con ojos de visitante te podrá dar información que no habías pensado: ¿qué tan fácil se lee tu contenido? y ¿qué tan sencillo de seguir son tus llamadas a la acción? ¿Es fácil ver una imagen? ¿Tu sitio es adaptativo? ¿Diriges sin problemas hacia tus redes sociales o a un chat para resolver dudas?

Todo eso que te decepcionó en la última página que visitaste es probable que aceche la tuya: aprende de las oportunidades de otros y ve un paso adelante.

2. Recuerda que hay apariencias que sí importan

No es necesario que te esfuerces por tener un diseño espectacular sino crear una página web funcional. Los usuarios agradecen más que haya espacio para descansar la vista, que los links permitan un clic fácil con el puntero o con la punta de los dedos, y que los pop-ups sean amables y no se sientan invasivos.

Una buena forma de hacer esto es apoyándote en una plataforma CMS que te permita integrar un buen diseño con contenidos de calidad. Haz un sitio o blog amable y será atractivo por sí mismo.

3. Facilita la navegación

Nos referimos a que las secciones de tu sitio sean claras y que cada una de tus páginas ofrezca la información que promete, para que así la navegación entre páginas sea tan suave como ir de una habitación a otra.

Considera hacer pruebas de usabilidad para que sepas qué tan fácil e intuitivo resulta todo el proceso para tus usuarios.

4. Logra que tus palabras clave y tu contenido estén alineados

Asegúrate de que tu contenido responda de manera efectiva a las keywords que insertas. No hay nada más desesperante para un usuario que cargar un sitio que no ofrece información relacionada con su búsqueda. 

Algunas claves útiles para generar contenido de calidad son que:

  • Conozcas qué representa tu empresa y cuál es su oferta central.
  • Determines cuáles son los buyer personas hacia quienes te diriges.
  • Hagas una investigación profunda de los temas y enfoques relevantes para dicho tipo de usuarios.
  • Ofrezcas un contenido que esté realmente enfocado en sus intereses y que vaya de acuerdo con su nivel de conocimiento del tema.

5. Fíjate en el tiempo de carga

Si tu página tiene un buen alojamiento, cargará sin problemas. Dale el mantenimiento necesario y agrega únicamente los plugins necesarios para que trabaje de manera eficiente. Si ves algún problema, contacta a tu proveedor de alojamiento web o a tu equipo técnico. 

6. Selecciona bien tus palabras

Un contenido bien redactado, que ofrezca pausas entre temas, que evite palabras rebuscadas o ideas mal estructuradas son ventajas que los blogs deben aprender con la experiencia. Una buena estrategia para crear contenidos impactantes sin comenzar desde cero es reescribir textos previos para actualizarlos.

Aun así, ten en cuenta que si escatimas en recursos para la creación de artículos o redacción de textos en tu sitio, los visitantes lo notarán. 

7. Añade llamadas a la acción

No por estar al último es menos importante. Las llamadas a la acción son un aspecto vital para que logres que tus visitantes realicen los pasos que deseas. Es una de las maneras más efectivas para crear una base de leads realmente interesados en las ofertas de tu negocio y que, con un poco de cuidado, podrán llegar a ser clientes.

Así, llámalos a descargar tu ebook especializado, a compartirte sus datos de correo electrónico para acceder a un webinario, o a obtener un descuento atractivo en tus productos.

Si tu tasa de rebote no es la ideal, no te preocupes. La experiencia te irá ayudando a mejorar lo que debe perfeccionarse. Lo importante es que no dejes esta tarea para después o simplemente esperes que se solucione por sí misma.

Cómo analizar y medir el rendimiento de tu estrategia digital

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Publicado originalmente el 07 de agosto de 2023, actualizado el 08 de agosto de 2023

Topics:

ROI y Métricas de Marketing