Diseñar un producto no es tan fácil como nos lo cuentan en las películas biográficas: se necesita todo un proceso que incluye expertos, un gran equipo de personas, herramientas, investigación y, claro está, creatividad.

¿Quieres saber cómo empezar? Llegaste al lugar indicado.

<< Guía completa de product management para empresas tecnológicas >> 

¿Por qué es relevante el diseño de producto?

  • Porque implica un análisis que permite comprender las verdaderas necesidades del mercado y cómo ayuda el producto a solucionar sus problemas.
  • Se nutre de aspectos clave para el crecimiento de la empresa, como la experiencia del cliente y del usuario, marketing y ventas.
  • Ayuda a determinar las funciones y materiales, según a quien va dirigido.
  • Permite tomar mejores decisiones, desde la selección de materia prima por ejemplo, gracias a una etapa de pruebas que muestra errores u oportunidades antes de salir al mercado.

Dicho esto, seguro comienzas a tener un panorama más claro sobre el proceso de diseño de producto, el cual se podría esquematizar de la siguiente manera, teniendo en cuenta lo general y lo que funciona para la mayoría de las empresas:

1. Idea

Esta etapa es la principal, pues se trata de generar una en idea. Y lo cierto es que, en muchas ocasiones, esta puede surgir después de un poco de observación, de lo que conoces de la competencia y los productos o servicios que utilizas en tu rutina diaria.

Así que podría decirse que la idea conlleva un poco de investigación (no muy rigurosa, pero investigación al fin y al cabo) que crea la chispa de una idea: ¿cuál solución haría más sencilla para una tarea? o ¿de qué manera este producto, que ya utilizas, podría ser más eficiente?

No tienes que inventar algo desde totalmente nuevo, sino que también es posible darle la vuelta a algo que ya existe para que sea innovador, más fácil de usar o mejor. Es decir, los relojes ya eran de uso común desde hace siglos, hasta que a alguien se le ocurrió hacerlos digitales, ofreciendo nuevas posibilidades (como agregar alarmas, un radio o convertirlo en reloj de pulsera y otras ventajas). Y ahora que ya son parte de la oferta de dispositivos inteligentes hacen mucho más que eso. 

2. Investigación

Ahora sí, hablemos de la investigación en su justa dimensión. Esta ocurre después de que la idea inicial hizo acto de presencia; y permite aterrizar el proyecto antes de considerar cómo realizar su fabricación.

El objetivo de esta etapa es que haya una validación de la idea, datos que demuestren lo pertinente e innovadora que es. Esto lo puedes realizar mediante una investigación de mercado, conociendo a fondo las propuestas que más se asemejan a la tuya, indagando en qué tan costoso o complicado sería conseguir las materias primas detrás de tu idea (aquí también hablamos de lo que las bases del diseño de un software, aplicación o servicio), qué elementos ya tienes, entre otros aspectos.

Cuando concluyas, tendrás una idea más clara del tipo de inversión que necesitarás, así como también las herramientas para producirlo, comercializarlo y venderlo, para que lo incluyas en tu cadena de suministros, unos pasos más adelante.

3. Planificación del producto

Aquí hablamos de algo que puede equipararse al boceto, pero aplicado a cualquier producto, software o servicio que tengas en mente. Puedes iniciar desde un boceto o esquema de cómo luciría tu idea una vez que se materialice, ya sea en las manos de tus clientes finales o en la pantalla de una computadora.

En esta etapa estableces las funciones, medidas, materiales y apariencia de tu idea. Podrás agregar o eliminar ítems a medida que avances sobre la investigación que realizaste. Si cuentas con un equipo de colaboradores, considera que ellos te ayudarán a encontrar las soluciones más convenientes, dependiendo del público al que va dirigido. Así que no olvides poner atención en sus sugerencias, pues te ayudarán a afinar tu idea.

4. Creación de prototipos

Esta es la parte más divertida: es cuando tu idea está más cerca de hacerse realidad. Si es un artículo, tendrás una versión primigenia en tus manos; si es un software, podrás utilizarlo antes que nadie, aunque sea para ejecutar pocas acciones; si es un servicio, vas a comprobar cómo se implementa de modo general.

Es decir, es el diseño preliminar del producto, mucho antes de que tus clientes finales lo conozcan. El entorno en el que lo probarás es controlado. Así que no hay ningún contextos real, sencillamente es el momento en que tú y tu equipo, como creadores, van a revisar si la solución cumple con todo lo que planeaban. Cuando consideren que ya lo tienen, entonces es momento de pasar a la siguiente etapa.

5. Prueba de prototipos

Si la anterior fue la etapa divertida, esta es la emocionante: el prototipo se probará en condiciones normales, fuera de un entorno controlado y quizá con personas que no estuvieron durante las fases anteriores. Las expectativas son muy altas.

Podrás conocer la resistencia de los materiales, la sencillez del uso, la claridad de las instrucciones, la comodidad y conveniencia que representa. Al mismo tiempo, puedes evaluar si es necesario buscar a otros proveedores de materia prima, si la programación inicial (para un software) es la que más eficaz o si es buena idea agregar (o quitar) algo a tu producto o servicio. 

Quizá resulte prudente replantear el diseño original del producto, es un buen momento para decidirlo; porque la inversión será mucho más reducida y con menos consecuencias, que si lo cuando ya está circulando en el mercado.

6. Cadena de suministros

Una vez que encontraste el mejor prototipo, puedes planear todo lo que tiene que ver con su producción: materias primas, almacenaje, proveedores, actividades necesarias, envíos, venta al público, etc.

Por ejemplo, ahora que ya sabes cuáles son los materiales ideales, ya no perderás tiempo en buscar materias primas de calidad, sino que te concentrarás en quién te dará el mejor precio. Cuando ya sabes lo que necesitas, es más rápido encontrar al proveedor más conveniente. Eso lo podrás aplicar a todos los aspectos de tu negocio.

7. Diseño definitivo

¡Por fin! Es momento de hacer el diseño real con todo lo que aprendiste en el resto de las etapas. Ya no quedará duda de las funciones necesarias ni los resultados que se deben alcanzar, por lo que podrás enviarlo para que comience su producción en serie.

Sin embargo, estas etapas no son lo único que debes tener en cuenta. Además te recomendamos revisar lo siguiente.

1. El público al que va dirigido

Para que un producto se convierta en una solución que verdaderamente funcione, tiene que resolver los problemas a los que se enfrenta un grupo determinado de personas. Por eso es importante que definas a tus buyer personas: quiénes son tus clientes ideales, en qué momento de su vida se encuentran, qué aspiraciones tienen, cómo se comportan típicamente. Si todavía no has creado tu perfil de cliente ideal, puedes hacerlo fácilmente con nuestro generador de buyer personas.

Tu buyer persona es la base para que elijas todo: su apariencia, las funciones primordiales, tu estrategia de marketing para promocionarlo, su costo, hasta la cantidad o disponibilidad de tu servicio. Este paso es algo que no puedes dejar para después.

2. Los expertos que se unirán a tu equipo

Esto significa que deberás analizar que tanto conoces las aristas del proyecto que estás creando. Es posible que tengas mucha creatividad para identificar una oportunidad de innovación, pero no sepas cómo construirla: es válido. A veces, parte del talento consiste en encontrar a quienes integrarán el equipo perfecto para el producto perfecto, y quizá esa será una de tus tareas más importantes.

3. Métricas que indicarán el éxito del diseño de producto

Medir los alcances y resultados son dos elementos clave para comprobar que se toman las decisiones correctas. También para corregir, si no lo son. Al definirlas con anticipación, concentras los esfuerzos y recursos de manera eficaz, evitando gastos innecesarios.

4. Time to market

Con esto nos referimos al tiempo que podría llevar la comercialización del producto, para que te asegures de que ocurra en el momento oportuno y aproveches distintos elementos que juegan a tu favor, como la temporada, el contexto o la falta de opciones que tu propuesta podría satisfacer.

5. Los canales de distribución

¿Dónde y cómo lo vas a vender tu producto o servicio a tus clientes? Esto también se define cuando conoces al público al que te diriges, porque te permite comprender si es necesario tener una tienda física, realizar ventas en línea, buscar a un aliado que funcione como intermediario, vender al menudeo o mayoreo, y otros aspectos que terminan influyendo en el proceso de producción.

Para que este proceso sea más exitoso, te compartimos algunos métodos de diseño de producto.

4 métodos de diseño de producto

1. SCAMPER

Este método ayuda a encontrar una idea, o la semilla de una, con rapidez. Consiste en crear propuestas a partir de las soluciones que ya existen, y que responden a conceptos que se mencionan en el mismo nombre del método:

  • Sustituir, como cuando se usa un material en lugar de otro. Por ejemplo, miel de agave en lugar de miel de abeja.
  • Combinar, que puede suceder al unir dos productos en uno, como las bicicletas eléctricas.
  • Adaptar, que ocurre cuando algo que ya existe se optimiza con un ajuste. Un ejemplo de esto son los relojes inteligentes.
  • Modificar, como cuando el diseño de un artículo cambia totalmente. Eso lo hizo Apple cuando creó la MacAir.
  • Ponerlo en otro uso, que le da una nueva vida a un producto que antes estaba dirigido a soluciones específicas. Como los juguetes para mascotas.
  • Eliminar, que se refiere a quitar cualquier parte (o proceso) que interfiera con el producto, incluso si se trata de intermediarios, que fue lo que ocurrió con Amazon y otras tiendas en línea: se eliminó el local de ventas y la gente puede elegir sus productos desde cualquier dispositivo y recibirlo en la comodidad de su casa.
  • Reinvertir, los ingresos para hacer mejoras al producto.

2. SCRUM

Este método se creó para hacer el trabajo en equipo más sencillo al momento de crear productos. Es buena herramienta para la creación de productos digitales, porque coordina al equipo en grupos de 3 o 4 personas para que dividan su trabajo en partes. Cada una debe realizarse en el menor tiempo posible y se lleva un registro, para identificar aciertos y errores que en las siguientes iteraciones se optimizan.

3. Design thinking

Si buscas una metodología para el desarrollo de una idea, esta es una buena opción. Mediante un proceso de 5 etapas, el design thinking toma como punto de partida la empatía. Es decir, que primero se asegura de comprender bien el problema que intenta resolver y luego se avanza hacia la definición, que toma lo más importante del paso anterior para quedarse con lo que aporta valor. Después sigue la ideación, etapa en la que se proponen soluciones de las que se elegirán las que se convertirán en prototipos y a la fase de testeo.

Lo mejor de todo es que permite regresar a etapas anteriores las veces que sea necesario, siempre y cuando sea para alcanzar los objetivos.

4. Design Sprint

En Google Ventures crearon esta metodología, que retoma un poco el espíritu del design thinking, pero que se basa mucho en la retroalimentación de usuarios y expertos para afinar detalles, funciones y otros aspectos. Es buena herramienta para crear prototipos, principalmente; y se enfoca en que el proceso ocurra en máximo 5 días.

Por supuesto, existen herramientas digitales que te ayudarán a diseñar productos de forma más rápida. Aquí te mencionamos algunas que vale la pena conocer.

3 software para diseño de producto

1. Sketch

Software para el diseño de producto: Sketch

Este software te ayuda a crear interfaces que luego puedes utilizar en tu aplicación, tu sitio web y otros productos digitales. Te permite colaborar con tu equipo, hacer prototipos y afinar los detalles gráficos, ya sea con elementos propios o los que hay en su biblioteca, compatibles con otras herramientas de la industria y plugins. Además, puedes crear un espacio de trabajo en donde todos tu colaboradores acceden a los avances y pueden hacer sugerencias o mejoras en tiempo real.

2. Teamcenter

Software para diseño de producto: Teamcenter

Desarrollado por Siemens, el Teamcenter es «un sistema de gestión del ciclo de vida de los productos (PLM)», así que todo el proceso del diseño de producto se puede hacer desde su interfaz. Está pensado para productos físicos o digitales, y también da acceso a equipos completos para el uso de diseños 3D, la electrónica, el software integrado, la documentación y su lista de materiales. Se puede controlar todo: la calidad, los prototipos, los costos de los materiales, la cadena de suministro, la fabricación, etc.

3. Google Jamboard

Software para el diseño de producto: Jamboard

Google tiene herramientas para todo, y Jamboard es ejemplo de ello. Aquí tienes un espacio de colaboración cuando el proceso de la idea está en sus primeras etapas o en las fases de revisión. Tu equipo tiene, prácticamente, una pizarra en blanco en donde agrega sus conclusiones o propuestas con texto, imágenes, stickers, que se comparten en sesiones de Jam en el dispositivo, en la web o desde la aplicación móvil.

Esperamos que con estos consejos tengas una idea más clara de dónde empezar tu siguiente gran diseño de producto, desde la concepción de la idea hasta el prototipo final. ¡Suerte!

Product Management para empresas Tecnológicas

 Guía Product Management

Publicado originalmente el 06 de diciembre de 2021, actualizado el 20 de enero de 2023

Topics:

Diseño de producto