Seamos realistas: la vida no se hace más fácil a medida que crecemos. Todo lo contrario; se vuelve más desordenada y complicada. Es posible que un día te despiertes y no reconozcas el mundo en el que vives.

<< Mejora tu habilidad para presentar en público con esta guía gratuita >>

Así empiezan los consejos de Tiffany Sauder, presidente de Element Tree, les dejo su historia completa y espero que les sea útil tanto como lo fue para mi:

Llevo 10 años casada y pronto nacerá mi tercera hija. También fundé y levanté una agencia que tiene más de 40 empleados y experimentó un crecimiento del 950% en ingresos anuales. Aunque pueda parecer sencillo hoy, nada de lo que conseguí en la vida me resultó fácil.

De hecho, me llevó un tiempo comprender la diferencia entre simplemente vivir y vivir la vida que uno quiere. Para lo primero, solo es necesario respirar; para lo segundo, tenemos que hacer un esfuerzo consciente.

A continuación, te presento 8 lecciones que aprendí acerca de vivir una vida a consciencia que me gustaría que mi propio yo de 24 años hubiera sabido antes de emprender este viaje.

1) Elige considerarte a ti mismo y a tu pasado como una ventaja. Si tratas de ser alguien que no eres, solo terminarás agotado.

Crecí en una granja en las afueras de Indianápolis. Mi padre no fue a la universidad; es un hombre que prosperó gracias a su esfuerzo. Cursé mis estudios en una universidad del montón, y no en una universidad elitista. Siempre viví en la región central de Estados Unidos. Tengo dos hijas y otra en camino.

En algún momento de mi vida, pensé que todos estos eran motivos que me impedían prosperar.

Asimilaba mi historia. Pensaba:

Si tan solo mi padre tuviera un buen trabajo y conociera a gente importante...

Si tuviera más contactos...

Si hubiera vivido en una ciudad grande...

A menudo, la historia que tenemos en la cabeza es el relato de lo que podemos llegar a ser. En lugar de intentar descubrir cómo podemos usar nuestras experiencias personales para contribuir al mundo, vemos estas circunstancias como obstáculos.

Tienes que elegir ver tus habilidades y tu pasado como ventajas, porque la manera en que nos vemos a nosotros mismos y nuestras historias influyen en cómo nos ven los demás. Tienes que decidir qué te hará sentir bien contigo mismo para que otros se sientan bien contigo.

2) Aléjate de las personas que solo te dicen lo que quieres escuchar.

Por lo general, suelo caer bien. Eso puede ser una ventaja, pero también puede ser una gran responsabilidad.

En los primeros años de mi carrera, esto me resultó una enorme trampa. Me rodeaba de gente que creía que yo era genial, lo que significaba que solo podía ser tan genial como ellos me lo permitieran. Nunca me llamaban la atención por las cosas que no hacía bien.

Lo que yo necesitaba eran personas que me impulsaran a lidiar con asuntos importantes y a avanzar al siguiente nivel.

Para muchas mujeres, esto es sumamente relevante. Podemos tener vínculos recíprocos, incluso falsos, con personas que nos elogian porque quieren escuchar elogios de ellos mismos.

Para ser una mejor persona, tienes que hallar amigos y colegas que tengan la confianza necesaria como para poner en evidencia tus propios problemas. Estas son las personas que quieren que te conviertas en la mejor versión de ti mismo. Cuando las encuentres, no las dejes ir.

3) Lo difícil no es imposible, solo es difícil.

Mi padre siempre decía que uno de los motivos más notables del fracaso es que la falta de intentos. En algún momento se pone punto y final, aunque no se haya logrado el objetivo propuesto. Simplemente se hizo difícil.

En 2008, mi agencia entró en recesión estrepitosamente. Tuve que despedir a la mitad de los empleados y perdimos mucho dinero. Ni siquiera sabía que se podía perder dinero tan rápidamente.

Quería darme por vencida.

Cuando una situación se torna difícil, reaccionamos peleando o huyendo, y es en ese momento cuando la mayoría de las personas se rinde.

Lo cierto es que si quieres algo que parece sumamente especial, alcanzarlo será sumamente difícil.

Tenía que pensar de esta manera: si logro cosas difíciles, mi universo de cosas fáciles se extenderá y tendré menos cosas difíciles por hacer; y las cosas que son difíciles hoy no serán difíciles mañana, porque ya he enfrentado dificultades antes y puedo volver a hacerlo.

4) Con quién compartes tu tiempo y a qué dedicas tu tiempo definen en quién te convertirás.

El dicho es cierto: la vida se define más por las cosas a las que dices "no" que por las cosas a las que dices "sí". 

Lo que permites que entre en tu vida define en lo que te convertirás. Si quieres tener éxito, comparte tu tiempo con personas que tengan éxito. Si quieres ser amable, rodéate de personas amables.

Apenas fundé mi agencia, necesitaba rodearme de personas que supieran cómo llevar adelante una empresa. Debía observarlos y comprender cómo lidiaban con los problemas; necesitaba saber cómo se comunicaban. Necesitaba imitarlos y seguir su ejemplo hasta que pudiera forjar mi propio camino.

Esta idea también se aplicaba a mi vida personal.

Mi esposo tiene su propia empresa, yo tengo la mía, y queríamos formar una familia. Para seguir adelante, teníamos que ser muy conscientes respecto de con quiénes queríamos pasar nuestro tiempo y a qué queríamos dedicarlo. Mi esposo y yo solo decíamos que "sí" en relación a tres áreas principales: la familia, nuestras empresas y nuestra iglesia.

Si queríamos tener la posibilidad de crecer en estas 3 áreas, debíamos tomar decisiones a consciencia.

5) Sé vulnerable primero y te asombrarás de lo que aprenderás y de las personas que conocerás.

Cuando abrí mi agencia, estaba muerta de miedo. Todos los días me aterraba que los demás se dieran cuenta de que yo no sabía absolutamente todo.

Sin embargo, cuando dejé de tener miedo y comencé a ser vulnerable, ocurrió algo curioso. Personas que para mí eran referentes comenzaron a abrirse conmigo. Me contaban que enfrentaban los mismos desafíos que yo y que para ellos también era un gran esfuerzo.

Si quieres tener un vínculo verdadero con una persona, tienes que ser vulnerable, y alguien tiene que ser el primero. Sé quien inicia el diálogo.

Nadie tiene todo resuelto; al contrario, todos nos esforzamos. Si te animas a ser vulnerable, podrás compartir el viaje con otras personas que tengan inseguridades similares a las tuyas. De ese modo, transitarás un camino menos solitario y más enriquecedor. 

6) Esfuérzate más por tu matrimonio y tu familia que por tu trabajo.

Como mencioné antes, la recesión golpeó muy fuerte a mi agencia, y estuve cerca de perderla. Sin embargo, también estuve cerca de perder mi matrimonio.

Recuerdo que durante esa época pensaba que me avergonzaría perder la empresa, pero perder mi matrimonio sería devastador.

En el trabajo, implementamos un plan para establecer objetivos y revisar nuestro desempeño. También es importante hacer esto en el hogar. A veces las cosas pueden escapar de nuestro control y, antes de que te des cuenta, todo puede desmoronarse.

Trabaja para que el vínculo con tu pareja sea una prioridad. Sé claro sobre lo que quieres. Cuando puedas, delega y acepta que tal vez los demás no las hagan como las harías tú. Céntrate en las cosas importantes.

7) Olvídate del resultado. Concéntrate en la próxima decisión correcta.

Mi empresa es una empresa diferente todos los días, y todos los días tengo que tomar decisiones sobre cosas que no he hecho antes.

Cuando las personas tienen la necesidad de tomar decisiones cada vez más difíciles y riesgosas, pueden ponerse paranoicas. ¿Cómo hacen para tomar las decisiones correctas siempre?

Este es un estándar imposible que me di cuenta de que no podía cumplir. Tenía que cambiar y decidí concentrarme en la próxima decisión correcta. A menudo, esa próxima decisión implica deshacer la decisión anterior, pero siempre trato de que sea la correcta.

No te obsesiones con el resultado, ya que esto puede ser agotador. Toma la información, confía y ten la voluntad de cambiar las cosas si no resultan como esperabas.

8) Subirse al tren de la culpa es una elección.

Cuando volví a trabajar después de tener a mi segunda hija, estaba cansada, abrumada y, lo peor de todo, me sentía culpable.

Conversé con un colega que me dijo: "el tren de la culpa es una elección. Puedes optar por subirte y viajar en él o por bajarte". 

Esto me impactó profundamente. De verdad creo que debo cumplir mi rol de madre, pero también creo que debo ser la presidenta de Element Three. Tengo la oportunidad de cumplir dos funciones maravillosas en mi vida, y soy afortunada por ello.

No te presiones ni presiones a las personas a tu alrededor para que se sientan culpables por trabajar y ser madres o padres. Se puede ser un padre maravilloso y un empresario maravilloso al mismo tiempo. Solo tienes que dedicarte a los dos roles y ejercerlos con mucha pasión. Sentirte culpable por cualquiera de ellos solo se interpondrá en tu camino.

¿Qué te pareció este artículo? Cuéntanoslo en los comentarios.

Presentaciones público efectivas

 

Publicado originalmente en abril 2 2019, actualizado abril 02 2019

Topics:

Desarrollo Profesional