Marketing

Cómo mejorar tu marketing de contenidos

Written by Juan Rodriguez Talavera | noviembre 17 2015

Tener una estrategia de marketing de contenidos no es algo opcional a día de hoy, sino que es un requisito indispensable para todas las empresas. Por lo general, la creación de un plan de marketing de contenidos totalmente funcional requiere de una cantidad significativa de tiempo, además de mucho esfuerzo. Con esta breve presentación te ayudaremos a sentar las bases para mejorar tu estrategia de marketing de contenidos.

Determina cuáles son tus objetivos

Plantéate una serie de preguntas antes de empezar con un plan de contenidos. Recuerda que la meta no es ser bueno difundiendo contenidos, sino ser bueno en la elección de los contenidos que deseas tratar. Las preguntas básicas que deberías hacerte son las siguientes:

  • ¿Por qué deseas elaborar un plan de contenidos?
  • ¿Qué te aportará el contenido?
  • ¿Cuál es tu objetivo: concienciar, generar clientes, mejorar la lealtad a la marca, la retención, etc.?

¿Qué te diferencia de los demás?

Ya que vas a empezar un plan de contenidos, piensa antes en lo que te diferencia de los demás y haz que todo gira en torno a esa ventaja competitiva. En días como los actuales en los que hay mucho exceso de contenidos y todas las empresas parecen haberse dado cuenta de que se pueden conseguir grandes logros contando historias, es importante diferenciarnos en lo que consideremos vital para nuestra marca. ¿Es útil para los usuarios? ¿Cuál es la base de nuestro programa de contenidos?

Define tu público

Los objetivos no se dictan únicamente a través de las métricas, también por el tipo de público. Utiliza tus buyer personas, es decir, las representaciones ficticias de tu público objetivo, para modelar audiencias. Entiéndelos como si fueran parte de tu familia, pero recuerda que  no eres su público.

Investiga las necesidades de tu público

¿Qué necesita tu público y en qué momento lo necesitan? Utiliza las redes sociales para ponerte en contacto con ellos y entender sus necesidades y el momento en el que se encuentran. Habla con ellos, ya que las redes sociales están para ello, no vendas tu producto antes de entender si este es útil para el momento en el que se encuentran, sino que proporciona contenido de valor que resuelva sus inquietudes.

Organiza esas necesidades por nichos, segmenta, conversa, y vuelve a segmentar. Si tu producto es el idóneo, lo descubrirán a medida que vayas publicando cada vez más contenido.

Asegúrate de que tu contenido puede visualizarse correctamente en todos los dispositivos

Más de la mitad del tráfico de Internet proviene en la actualidad de dispositivos móviles, pero la gran mayoría no se ve bien pese a que Google da prioridad a los sitios adaptados. Si sólo tenemos unos segundos para impresionar a nuestros usuarios, imagina los que tenemos para convencerlos de que nuestro producto o servicio responde a sus necesidades. Si el contenido no está adaptado a las diferentes formas de consumirlo, ¿cuáles son nuestras expectativas?

Una rápida y efectiva solución es utilizar el llamado resposive content. Se trata de uno de los diseños más importantes de los últimos años. Si bien los esfuerzos SEO son iguales, el futuro será diferenciar cada vez más entre escritorio y móvil, pero al menos es una buena forma de empezar, ¿no crees?

Mide cada una de tus acciones

Tus objetivos los dictan las métricas. Si estás tratando de crear conciencia, mide la conciencia como alcance de público; si quieres generar oportunidades de venta, mide cuantás de esas personas que te conocen han dado el paso a oportunidad de venta; y así sucesivamente en toda la cadena inbound. Y lo más importante: si quieres hacer un seguimiento, tienes que crear algo que pueda ser medido.

Establece un plan de ejecución

Utiliza tus buyer personas y las conversaciones que mantengas con ellos para determinar las modalidades de contenido óptimas. Responde a dónde y cómo consumen la información, entiende que dependiendo de la etapa de embudo en la que se encuentren los buyer personas querrán consumir diferentes tipos de contenido, por lo que lo ideal es configurar un plan que muestre el contenido que vamos a crear de forma diaria, semanal, mensual y trimestral.

Ten un plan B a mano

La realidad es que no basta con la sola creación de contenido. En muchos casos, es necesario ampliarla, tener más de un plan, tanto por si falla el plan principal como por si tenemos que ampliarlo con esfuerzos adicionales. Aquí es donde las redes sociales pueden ser de gran ayuda: investiga quiénes son las personas influyentes de tu sector y comercializa tu contenido a través de ellas.

Un consejo útil en estos casos que deberías tener en cuenta es que no es lo mismo un influencer que un defensor de tu marca. Mientras que los primeros no son aparentemente consumidores y tienen gran potencial de convicción, los segundos son clientes que se sienten en deuda con lo que el producto les aporta. Diferencia y aporta contenido para ambos, sobre todo para los segundos, ya que son mucho más rentables.

Conoce bien el recorrido del comprador

Ofrece una experiencia personalizada que atienda a los usuarios en base a la etapa en la que se encuentren dentro del recorrido del comprador. Esto es muy fácil de decir, pero requiere de mucha planificación. Esta experiencia permitirá a los usuarios tener diferentes percepciones del mismo sitio web. Utiliza palabras clave de cola larga para ello, ya que son las más idóneas para este fin. Y, por supuesto, aprovecha unas llamadas a la acción bien definidas que guíen al usuario a la siguiente fase.

Conclusiones

Espero que esta breve presentación te haya resultado interesante. Como siempre digo, puedes compartir tus comentarios para debatir y preguntar dudas a continuación. Espero que entre todos logremos conseguir grandes conocimientos y experiencias para crear un plan de contenidos óptimo.