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El secreto para escribir de forma atractiva

Written by David Oropeza | noviembre 11 2014

¿Qué características tienen en común las películas que más te gustan? Piensa en tu libro favorito o en algún comercial innovador. Seguro que pudiste recordar algunos. Ésta es una de las virtudes de un buen relato, no importa en qué formato se presente, si la historia logra empatizar se quedará en tu memoria sin problemas.

Esto tiene una explicación biológica y está relacionado al sistema límbico. La parte del cerebro que se activa ante las emociones. Las historias o anécdotas que conforman nuestros recuerdos más marcados estimulan estas emociones, y hacen que logremos recordarlas.

La publicidad apela constantemente a estas emociones para transmitir ideas que puedan ser difundidas fácilmente. Es por esto que solemos recordar comerciales de televisión, imágenes o publicaciones en redes sociales que nos hayan producido algún impacto.

Si nos remontamos al inicio de los tiempos, cuando se usaban relatos para entretener y educar a los más jóvenes nos damos cuenta de lo importante de esta palabra: educar. Actualmente la publicidad no puede darse el lujo de sólo mostrar imágenes atractivas. Las personas demandan información de valor, que es muy útil al momento de decidir qué marca o producto elegir.

Cuando se nos presenta un abanico enorme de productos y servicios, escogerse puede volver un poco complicado, y destacar ante la competencia mucho más. Es por esto que una buena historia que destaque los beneficios de tu oferta de manera original puede hacer una gran diferencia.

Somos por naturaleza, susceptibles a fijar nuestra atención en cosas que nos son cercanas. Cuando tu mensaje cuenta una historia haces que tu marca sea más humana y la respuesta de tu público será auténtica.

Así que si piensas mostrar datos duros sin mayor preámbulo piénsalo mejor, éstos pueden ir vestidos con un relato que a su vez, haga uso de la emotividad, el humor o la ironía.

¿O ya olvidaste al niño vestido de Darth Vader creyendo que prendía un auto?

¿Qué tal la historia de dos amigos de la infancia unidos por un famoso buscador?

Los mensajes siempre serán más recordados si los dotas de una anécdota.

En pocas palabras… haz que tu público se sienta como en la sala de cine, o en el salón de clases mientras algún profesor enseñaba Historia con relatos que los mantenían cautivos en las sillas.