Todas las personas tenemos habilidades para diferentes cosas. Mientras que algunos somos buenos mediadores en el espacio de trabajo, otros son mucho mejores para hablar en público; o, por ejemplo, algunas personas son buenas líderes y otras tienen bien desarrolladas sus habilidades para el trabajo en equipo. Todo depende de cuáles son nuestras fortalezas.

Por otro lado, es deseable que un equipo esté integrado por elementos con diferentes fortalezas que nutran el trabajo en equipo. Para ayudarte a conformar tus equipos de una forma adecuada y útil para lograr tus objetivos empresariales, en esta ocasión hablaremos de las fortalezas que puedes identificar en una persona y cómo usarlas a tu favor.

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1. Creatividad

De acuerdo con la Escuela de Negocios de Harvard, la creatividad es una de las habilidades con mayor demanda en el mundo empresarial, debido a que es realmente útil para resolver conflictos y ofrecer soluciones originales a las exigencias del mercado. Contar con una persona creativa es fundamental para cualquier equipo de trabajo. No solo los equipos de marketing, diseño y publicidad pueden nutrirse de las habilidades de estas personas, también los equipos financieros, de producción y de recursos humanos requerirán talentos creativos para generar alternativas únicas.

2. Capacidad analítica

La capacidad analítica generalmente está en contraste con las habilidades creativas. Mientras que las personas creativas exploran su libertad artística y de creación, las analíticas prefieren obedecer las reglas del juego y ofrecer soluciones lógicas, racionales y justificadas. Esto no significa que estas habilidades choquen. Por el contrario, las personas que tienen estas fortalezas pueden crear una excelente mancuerna de trabajo, complementándose y aprendiendo la una de la otra.

3. Liderazgo

El liderazgo es, por obvias razones, una de las fortalezas más importantes que debe poseer cualquier director, jefe de departamento o responsable de proyectos. Con esta habilidad es mucho más fácil promover que todos los colaboradores remen en la misma dirección y que el trabajo se realice de forma eficiente y rápida. La capacidad de delegación de responsabilidades y el hecho de asumirlas están íntimamente relacionados con un buen liderazgo y, de acuerdo con el 48 % de los profesionales, son las habilidades más importantes en los negocios.

4. Comunicación

Una buena comunicación es fundamental para que el trabajo en equipo fluya. Sin embargo, no todos tienen buenas habilidades para ello. Quienes poseen esta fortaleza son especialmente buenos para transmitir sus ideas con claridad y para evitar malentendidos al relacionarse con otros. Los oradores son buenos representantes de esta habilidad, pues son excelentes para transmitir ideas y emociones a la audiencia, y retener su atención.

5. Asertividad

Esta es una de las fortalezas más difíciles de definir, pero también una de las más valiosas en el mundo laboral. Ser asertivo consiste en dar una respuesta adecuada en el momento indicado a una situación específica. Las personas que tienen esta fortaleza cuentan con un alto nivel de perspicacia y pueden evaluar de forma intuitiva un escenario para elegir lo que deben hacer. Además, la asertividad incluye ver y aceptar la realidad y expresarse de forma directa y sincera, pero respetando a los demás.

6. Experiencia

No todas las fortalezas de una persona tienen que ver con sus aptitudes o con su personalidad. Existen, por el contrario, algunas que solo aparecen con el tiempo y que están determinadas por la historia de vida de las personas; tal es el caso de la experiencia. Esta es una fortaleza de suma importancia en el mundo laboral, pues las personas experimentadas son aquellas que han aprendido más y que tienen el conocimiento para realizar tomar una decisión basada en la práctica.

7. Sabiduría

Una persona sin conocimientos técnicos o especializados puede ser una persona sabia, mientras que alguien con mucha formación académica puede carecer de sabiduría. Esta fortaleza facilita que las personas tomen decisiones de forma prudente y acertada, ya que consideran todos los contrastes y los matices que intervienen en una situación.

8. Inteligencia social

¿Alguna vez has conocido a alguna persona altamente sociable y que es capaz de interactuar con otros en cualquier escenario? Esa persona seguramente posee como fortaleza la inteligencia social. A través de esta habilidad las personas pueden relacionarse de forma sana y generar lazos significativos con los otros de forma sencilla, natural y orgánica. Esto es especialmente útil cuando hablamos de relaciones humanas y de negocios, pues una persona con esta fortaleza puede negociar exitosamente con clientes, proveedores o empleados.

9. Inteligencia emocional

De forma complementaria, la inteligencia emocional consiste en la habilidad de actuar de forma ética y equilibrada ante los conflictos, sin dejar que las emociones los descontrolen o los hagan actuar de manera imprudente. Esta habilidad, de acuerdo con algunos estudios, está presente en hasta el 90 % de los mejores profesionales.

10. Empatía

La empatía es una de las habilidades más importantes para generar buenas relaciones humanas y hacer que las relaciones de negocios sean productivas. Consiste en la capacidad que tiene una persona para ponerse en el lugar del otro y dar respuesta a una situación teniendo en cuenta su perspectiva. Asimismo, la empatía permite que busquemos la mejor opción no solo para nosotros mismos, sino para los demás. Dentro de una empresa los agentes de ventas y los representantes del departamento de recursos humanos son principalmente quienes deben poseer esta fortaleza para compaginar y comprender las necesidades de los clientes.

11. Resiliencia

En los negocios muchas de las cosas que ocurren no son personales. El fracaso en una venta o ciertas tensiones entre compañeros de trabajo pueden generar emociones negativas y desmotivar a las personas. No obstante, aquellos que tienen una buena resiliencia son capaces de asumir el error, analizar los motivos del fracaso y dar rápidamente el paso a lo que sigue. La resiliencia facilita el aprendizaje y es necesaria para separarnos de la vida laboral.

12. Enfoque

Una mente centrada siempre es un buen aliado para ser eficientes, productivos y realistas. Mientras que muchas personas tienen problemas para concentrarse y generan escenarios irreales, existen algunas otras que tienen como fortaleza la capacidad de mantener los pies en la tierra y prestar atención a aquello que están haciendo. Los estrategas generalmente cuentan con esta fortaleza, ya que no poseerla puede desembocar en una mala organización y fallas operativas.

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13. Seguridad

La seguridad en sí misma es fundamental para gestionarse dentro y fuera de la vida laboral. Esta fortaleza determina el modo en que tomamos decisiones y afrontamos un problema, y el tipo de relaciones que establecemos con los demás. Las personas seguras tienen una alta autoestima, saben darse su lugar y confían en sus decisiones. Solamente es necesario que esta aptitud no caiga en la soberbia.

14. Objetividad

Al enfrentar problemas en el espacio de trabajo es necesario dejar de lado nuestras creencias u opiniones y afrontar las cosas de manera objetiva. Esta fortaleza, por obvios motivos, suele estar presente en los jueces y tribunales, quienes toman decisiones importantes día con día y deben dar veredictos sin sesgos o influencias. En el mundo empresarial, los directivos, líderes y gestores de recursos humanos deben contar con esta fortaleza para calibrar las situaciones.

15. Adaptabilidad

La capacidad de adaptación es esencial para afrontar los retos empresariales y de la vida cotidiana. Las personas que poseen un buen nivel de maleabilidad logran adecuarse rápidamente a nuevos contextos, condiciones, compañeros, jefes y herramientas de trabajo, aprovechando lo mejor de la situación en la que se encuentran. Si no se tiene esta fortaleza es común que sigamos viviendo en el pasado y que no seamos capaces de aprender y abrirnos a nuevas posibilidades.

16. Prudencia

Esta es una fortaleza que en el mundo actual pocas personas poseen. El ritmo acelerado de nuestra vida suele hacernos actuar de forma impulsiva o sin considerar las consecuencias de nuestras acciones. Es por ello que un equipo siempre debe contar con una persona prudente, que no se deje llevar por el momento o por las prisas y mantenga en mente los objetivos comunes. 

17. Valentía

En contraste, la valentía consiste en la capacidad de arriesgarse, transformarse y emprender iniciativas inéditas. Esta fortaleza es necesaria en las empresas, sobre todo en las negociaciones y en el marketing, donde muchas veces es incierto predecir los resultados de una estrategia. Por ello, esta fortaleza debe ser tratada con sumo cuidado, ya que un exceso podría generar una mala toma de decisiones.

18. Entusiasmo

El entusiasmo es una fortaleza que nos mantiene motivados y dispuestos a hacer las cosas. Esta habilidad suele encontrarse en las personas más jóvenes, pero es algo que todos podemos desarrollar y que, en mayor o menor grado, poseemos. Las personas más entusiastas son quienes infunden pasión en el trabajo y contagian una buena actitud y disposición a colaborar. Sin duda, todos los equipos de trabajo deben contar con una persona que posea esta fortaleza.

19. Buen humor

Sabemos que en la vida y en los negocios todos debemos mantener un nivel de seriedad. Existen cosas que deben ser tratadas con responsabilidad y que no pueden ser tomadas a la ligera. Una persona con ligereza no es una persona insensata, sino alguien que puede afrontar las cosas con calma, ingenio y con humor.

20. Formalidad

Las personas que tienen esta fortaleza son serias y saben cómo deben afrontar las cosas en contextos complicados. Son especialmente buenas para las ventas, la gestión del cliente y el cierre de negociaciones, ya que comunican interés por el otro, compromiso y coherencia como elementos constitutivos de su filosofía de vida.

¿Cómo identificar tus fortalezas personales?

En este punto seguramente te estarás preguntando cuáles son tus fortalezas. No te preocupes si a primera vista no son evidentes aquellas habilidades en las que te destacas; todos tenemos áreas de crecimiento y aptitudes más desarrolladas. Veamos algunas estrategias que puedes aplicar para descubrir las tuyas.

Ponte a prueba

Una de las mejores formas de saber cuáles son tus fortalezas es poniéndote a prueba en diferentes actividades para conocer mejor tus capacidades y la forma en la que enfrentas las situaciones. Si colaboras en un equipo es una buena idea que te involucres en todas las tareas a realizar. De este modo sabrás si te gusta alguna actividad en específico, si te sientes cómodo con otras y, naturalmente, si hay algunas más para las que no eres tan bueno.

Una vez que llevas a cabo estas exploraciones podrás comparar tus resultados con lo que se esperaría de tu trabajo. Esto implica una labor de autocrítica en la que debemos reconocer nuestras faltas y asumir el desarrollo de nuestras capacidades.

Busca retroalimentación

Muchas veces nuestra percepción de nosotros mismos no es la más objetiva. En general, las personas tendemos a menospreciar nuestro trabajo y nuestras habilidades o a asumir que hacemos las cosas de modo correcto, cuando en realidad se espera algo diferente de nosotros.

Si, por el contrario, te abres a la crítica de otras personas, lo más probable es que descubras nuevas cosas sobre ti mismo e identifiques debilidades y fortalezas que no sabías que tenías. Tal vez eres muy bueno escuchando, tienes habilidades computacionales sobresalientes que son normales para ti o tu servicio al cliente es impecable. Difícilmente descubrirías esas cosas por tu propia cuenta.

Realiza un análisis FODA

Sabemos que encontrar nuestras fortalezas puede ser complicado y que muchas veces nos dejamos llevar por nuestras debilidades. Sin embargo, debes saber que si ya tienes identificadas tus áreas de oportunidad es mucho más sencillo encontrar tus fortalezas. Si, por ejemplo, no te gusta el arte y sabes que tus habilidades creativas no están tan desarrolladas, deberás preguntarte si tus pensamiento analítico o matemático sí lo está.

Una buena herramienta que puedes emplear para ello es el análisis FODA. Este tipo de análisis se basa en el estudio de las fortalezas (F), oportunidades (O), debilidades (D) y amenazas (A) de una persona. Veamos un ejemplo.

Ejemplo de plantilla de análisis FODA:  fortalezas

Tú puedes realizar este mismo ejercicio con nuestra plantilla gratuita para hacer el análisis FODA.

¿Cómo usar tus fortalezas personales para tu desarrollo profesional?

Ahora que has logrado identificar tus fortalezas y debilidades, es momento de diseñar una estrategia para aplicarlas en tu desarrollo profesional. Los siguientes consejos te ayudarán a sacar provecho de tus aptitudes para tu vida laboral.

1. Haz de tus fortalezas protagonistas

Las empresas siempre saben qué clase de colaboradores necesitan. Por ello, aunque omitas algunos factores en tu CV o exageres en otros, los profesionales de recursos humanos en todo momento sabrán evaluar si tienes lo que están buscando

Una buena estrategia es ser sincero en tu presentación y destacar aquellas fortalezas que aportan valor a tu perfil profesional. Esto es muy valorado por los reclutadores y hará más sencillo que encuentres el puesto adecuado a tu personalidad, habilidades y experiencia.

2. Sé consciente de tu papel

Al trabajar en equipo es necesario que todos los miembros sepan cuál es el papel que desempeñan (sus alcances, límites y jerarquías) y qué se espera de ellos. De lo contrario se pueden generar malentendidos y conflictos entre colaboradores.

Al saber cuál es el lugar que nos corresponde podemos sacar provecho al máximo de nuestras habilidades y colaborar de forma activa con el resto del equipo. Esto también implica reconocer nuestras debilidades y apoyarnos en aquellos que tienen talentos diferentes a los nuestros. 

3. Desarrolla tus fortalezas

A pesar de que existan aptitudes para las que estamos más preparados, la realidad es que el proceso de aprendizaje y de preparación nunca acaba. Todos podemos ser mejores en nuestras áreas de profesionalización y en nuestras habilidades y conocimientos.

Para hacer que tus fortalezas incidan en tu vida profesional es deseable que estés en constante preparación y capacitación, pero sobre todo que las pongas a prueba al desempeñar tu puesto. 

4. No descuides tus áreas de oportunidad

También es una buena idea no perder de vista aquellas aptitudes en las que presentamos carencias. Un empleado con habilidades integrales y complementarias siempre tendrá más valor para una empresa.

Ponte metas, asume riesgos y enfrenta tus miedos para que esas debilidades se conviertan en oportunidades de crecimiento humano y profesional.

Recuerda que no existe nadie perfecto y que siempre habrá áreas en las que seremos mejores que en otras. Debemos considerar esto cada vez que nos planteemos metas en la vida, ya que nuestra misión y visión personal están atravesadas por estas habilidades. 

¡Aprovecha tus fortalezas y continúa tu camino al éxito!

Cómo Potenciar y Mejorar tu Desarrollo Profesional
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Publicado originalmente el 19 de septiembre de 2022, actualizado el 19 de septiembre de 2022

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