Sabemos que tan solo el pensar en entrar a la oficina de tu jefe, sentarte y comenzar esta conversación puede hacerte sudar. Y es que, ¿cómo iniciar este tema? Seguro podrías ensayar muchas veces frente al espejo hasta que el discurso se escuche convincente y te sientas seguro, pero, siendo sinceros, tal vez algunas líneas de ese convincente guion que escribiste en casa queden dispersas por los nervios.

Esto es completamente normal y muchos lo han vivido. Antes de que envíes a tu jefe un correo o mensaje en donde le expreses que deseas hablar con ella o él acerca de tu futuro profesional, lo primero que te recomendamos es que te despejes y pienses justo en esto: ¿en realidad sabes lo que quieres profesionalmente? Si vas a pedir a un ascenso laboral, seguro vas a tener que responder esta y más preguntas.

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En este artículo queremos ayudarte a que esta charla se dé lo más natural posible y que llegues con mucha seguridad en ti y en tus habilidades. Sabemos que pedir un ascenso laboral no es fácil, pero siguiendo unos cuantos consejos podrás prepararte y salir con una sonrisa por el éxito de un nuevo puesto en tu empresa.

¿Por qué solicitar un ascenso laboral?

Algunas empresas consideran que el cambio frecuente de trabajo es un fenómeno actual que hay que aceptar. No se equivocan hasta cierto punto. Si bien es cierto que los empleados ya no permanecen varias décadas en una misma empresa, tal vez descuidamos ciertos aspectos que podrían hacer que conservemos nuestro puesto por un poco más de tiempo.

Francamente, el cambio frecuente de trabajo no solo representa un problema para la empresa que debe contratar y capacitar nuevos profesionales continuamente, sino también para el empleado. Aunque es una manera de obtener ascensos, aumentos de salario y progreso profesional, implica correr el riesgo de acostumbrarte a un nuevo equipo o jefe que podrían ser incompatibles contigo, y descubrir los pormenores de un entorno laboral y empleo que podrían no gustarte.

En el peor de los casos, podrías mantenerte un tiempo en rondas de entrevistas laborales, las cuales pueden ser extenuantes. Después de todo, ya llevas un buen tiempo sin conocer por primera vez a un reclutador y pueden resurgir esos nervios que hace años habías logrado dominar.

Por esta razón, tanto los empleados como los gerentes tienen la responsabilidad de mantener conversaciones sobre la expectativa del futuro profesional. Esto te lleva a acercarte al tipo de vida y empleo que anhelas, así como da a los empleadores la información que necesitan para ayudarte en esas metas.

Cómo solicitar un ascenso laboral

Visualiza cómo ha sido tu andar por tu trabajo actual:

  • ¿Cuánto tiempo llevas laborando en la empresa? ¿Más de 2 años? ¿10 años? Si apenas llevas unos cuantos meses, te recomendamos que dejes pasar un poco más de tiempo y demuestres de mayor forma el valor que tienes para la compañía. Tal vez en un mes hayas logrado destacarte más que el resto, pero sería un poco precipitado y perjudicial que en este momento quisieras pasar a otro nivel.
  • ¿Cuáles son tus logros durante este tiempo? Seguro colaboras activamente en tu área y tus superiores te han felicitado por ello. Hasta el momento, ¿cuáles son tus hitos dentro de la compañía? Tal vez conseguiste una cuenta muy valiosa, ayudaste a desarrollar alianzas estratégicas, consolidaste un equipo o mejoraste un proceso, por ejemplo. 

Es importante que respondas a estas preguntas y seas completamente honesto. Haz una lista de lo que has hecho en tu empresa, tanto lo bueno como malo (nadie está exento de cometer unos cuantos errores). Llegar con una idea bien clara de todo lo que has aportado y crecido te ayudará a comunicárselo a tu jefe. Cuanto más específica y cuantificable, mejor.

De esta manera podrás presentar ante tu jefe datos sólidos del peso que tiene tu labor en la empresa. Demuestra cuán excepcional has sido y, sobre todo, que has superado las expectativas en el área en la que te desenvuelves. Después de todo, es por esa razón que deseas recibir más retos y superarte.

Si deseas que esta lista se transforme en algo más profesional, puedes utilizar una estrategia llamada «La técnica del maletín» (puedes activar la traducción automática):

Video de Ramit Sethi

Aunque esta técnica está enfocada en freelancers, funciona perfectamente para un empleado: consiste en crear un documento de propuesta de unas cuantas páginas en las que muestres las áreas que podrías mejorar con tu ascenso laboral. Una vez que estés teniendo la charla con tu jefe y llegue el momento de negociar un salario, le muestras este documento y le describirás la forma exacta en la que resolverás los desafíos de la empresa en las áreas previamente mencionadas. 

Esto le demostrará a tu jefe que no solo estás interesado en ganar más dinero, sino que tu objetivo es ser una parte fundamental para la compañía y su buen desempeño. Notará que pasaste algún tiempo analizando las áreas de oportunidad de la empresa y estás dispuesto a tomar la responsabilidad de mejorarlas. Sin duda tendrá una excelente imagen de ti.  

Para solicitar un ascenso laboral con éxito debes mostrarte seguro de lo que quieres para tu futuro profesional. En vez de solo decir que has aprendido mucho durante este tiempo, demuestra cuáles han sido esos aprendizajes y qué ofreces para ser un elemento más valioso para la compañía.

Pautas útiles para pedir un ascenso laboral

Cuando ya estás completamente seguro de tu buen desempeño en tu trabajo y sabes que ha llegado el momento en que mereces subir de nivel en tu área, estás listo para programar esa anhelada charla con tu jefe. Ahora, para pedir un ascenso laboral con éxito te recomendamos planificar con tiempo tu reunión para que sepas exactamente qué es lo que dirás. Esto no significa que tengas que aprenderte un guion al pie de la letra, pero sí que cuentes con algunos trucos a los que puedes recurrir a la hora de estar teniendo esta conversación.

A continuación, te mencionamos algunas pautas generales sobre cómo pedir un ascenso laboral para que puedas revisarlas a detalle. Tómalas en cuenta para que esta charla con tu jefe se torne más profesional y eficaz y consigas esa promoción que tanto te mereces.

1. Identifica el puesto que deseas

Tal como se mencionó anteriormente, es importante que antes de pedir un ascenso laboral estés completamente seguro de lo que quieres para tu futuro profesional. Muchas personas piden una promoción, pero no encuentran hacia qué área o puesto. ¿Ya has considerado este aspecto? ¿Cómo es la estructura corporativa de tu compañía? Debes asegurarte de que no solo tengas la intención de avanzar, sino que corporativamente tengas un lugar para hacerlo.

Si ya existe una oferta de trabajo específica es una gran ventaja, pues solo tienes que solicitarla. En caso contrario, es posible que tú y tu jefe tengan que idear un rol nuevo que puedas ejercer. La creación de un «nuevo puesto» no es una idea absurda; esta es tu oportunidad para demostrar que estás realmente listo para asumir una nueva responsabilidad. Cuando hables con seguridad, tu jefe podrá notar que eres un líder y eres ideal para manejar nuevos proyectos y desafíos.

2. Considera la relación que mantienes con tu jefe

Si tienes una buena relación es probable que tengas una charla franca sobre tus planes o incertidumbres respecto al futuro de tu desarrollo profesional. Los mejores managers saben cómo crear o encontrar oportunidades que combinen tus habilidades, intereses y desafíos. Por tanto, es importante tener en cuenta estos factores antes de la conversación.

En cambio, si la relación con tu jefe no es la ideal o este no tiene la autoridad necesaria para tomar este tipo de decisiones, evalúa dirigirte a otro profesional con un puesto superior. Determina con quién hablar, independientemente de que trabaje en otro departamento. 

3. Habla con colegas que cambien de puesto

Conocer el motivo por el que alguien de tu equipo abandona su puesto te puede ayudar a pensar sobre tu propio futuro y considerar posibles cambios que no se te hubieran ocurrido. Además, si eso implica que quede un puesto vacante, puedes averiguar los pormenores del cargo y, si te resulta interesante, dar los siguientes pasos para enviar tu solicitud de manera interna.

4. Encuentra el momento adecuado

Si estás esperando a que llegue el momento perfecto puedes correr el riesgo de perder tiempo, pero recuerda que hay mejores situaciones que otras. Por ejemplo, si tu empresa está en medio de una crisis y tu jefe está tratando de idear estrategias para abordar la situación, este sería uno de los peores momentos para acercarte. En cambio, si aprovechas hacerlo durante alguna revisión semestral o anual de tu área o puesto, es el tiempo ideal para abordar tu crecimiento profesional.

Te damos más ideas de cuáles son buenos momentos y cuáles no tanto.

Cuándo sí acercarte a pedir un ascenso laboral:

  • Has notado que tu empresa está teniendo muchos cambios positivos y está en miras de crecer su productividad.
  • Si tu jefe está a punto de tomar unas vacaciones, puede ser un gran momento (aunque suene un tanto gracioso y oportunista). Pero seguramente unas dos semanas previas a que tome su descanso estará de increíble humor y podrá tener en cuenta tu petición de forma más positiva.
  • Si tu área consiguió un cliente o cerraste un negocio muy valioso. ¿Qué mejor manera de demostrar tu talento?

Cuándo no acercarte a pedir un ascenso laboral:

  • Has notado que, en vez de abrir nuevas oportunidades, lamentablemente hay recorte de personal en diferentes áreas. No te desanimes y espera un poco a que la situación se torne más estable con tu compañía para ir por esa promoción.
  • Si tu empresa está pasando por un momento difícil, en el que en vez de entrar más inversiones los gastos van en aumento. Incluso, tú y tus colegas han tenido que dar un esfuerzo extra para ayudar a salir adelante a la compañía.
  • Si acaban de perder a un cliente muy importante o no consiguieron cerrar ese trato por el que tanto se esforzaron.

5. Sé tu propio manager de contratación

Muchos jefes buscan que sus equipos sean proactivos y puedan resolver problemas por su cuenta. Si descubres el tipo de tareas que realmente te permitan combinar tus habilidades e intereses y las necesidades insatisfechas de tu equipo, tal vez puedas crear tu propio ascenso y puesto correspondiente. Explica por qué tu idea generará buenos resultados y reúnete con tu equipo o jefe para debatirla. Asegúrate de obtener información sobre el futuro de la empresa y cómo implementar tu proyecto si tu manager lo aprueba.

6. Investiga acerca del puesto que deseas

Una pregunta obligada que se dará en el transcurso de esta conversación con tu jefe es cuánto dinero te gustaría ganar. Esta pregunta siempre es un tanto incómoda, además de que no sabes si la cifra que solicitas es mucho o poco y terminas perjudicándote. Sin embargo, para que este aspecto no te tome desprevenido, puedes investigar un poco con tus colegas que tienen un puesto similar.

Además, infórmate bien qué tipo de tareas realizarías y cuáles podrían ser tus responsabilidades. Estos factores te ayudarán a poner una cifra más clara sobre la mesa (o el escritorio).

7. Pide una retroalimentación

Si ya estás teniendo esta conversación con tu jefe, pídele que diga lo que piensa de tu trabajo hasta el momento. Puede que encuentres detalles que antes no habías notado. Si todo sale mejor de lo que esperas, él mismo podría darse cuenta de tu valor antes de que tú se lo expongas. Además, solicitar una retroalimentación de tu jefe, le hará saber que estás dispuesto a escuchar y encontrar nuevas formas de crecer. No tornes toda la conversación solo en ti, también escucha lo que él tiene que decirte. Recuerda: es una conversación, no una exposición.

Errores al pedir un ascenso laboral

Así como hay buenas prácticas de cómo pedir un ascenso laboral, también existen equivocaciones que pueden dejarte en una situación incómoda o perjudicial. Toma en cuenta esta lista básica que realizamos con algunos errores comunes y evítalos a toda costa para que tu jefe no se quede con una mala imagen de ti.

  1. Llegar 100 % seguro de que mereces un ascenso laboral. Llegar con una actitud confiada o, peor aún, soberbia de que mereces una promoción, solo hará que la conversación con tu jefe termine más rápido de lo que pensabas. Debes estar seguro de ti mismo, pero sin perder los pies de la tierra.
  2. Mantén la mente abierta. Algo debes tener muy en cuenta: no eres el único empleado en la empresa. Tu jefe tiene a cargo a muchas más personas, las cuales son igual de valiosas que tú. Si en este momento tu jefe no está de acuerdo en que sea el momento de ascenderte, escucha sus razones y piénsalo como un reto para mejorar.
  3. No te enojes si las cosas no resultan como deseas. Tal vez tu discurso fue impresionante y la química en la conversación fue increíble. Pero si tu jefe considera que no puede darte aún un ascenso laboral no cometas el terrible error de molestarte y demostrarlo. Esta actitud puede llevarte no solo a no ser tomado en cuenta en próximas ocasiones, sino incluso a perder tu trabajo si pierdes un poco los estribos. Respira y sigue superando desafíos.
  4. No hables mal de otros compañeros. Algunos empleados cometen la imprudencia de comparar su trabajo con el de otros para demostrar su valor. Si tu colega no cumple los mismos retos que tú, no significa que sea tu deber exponerlo. Ve y habla por ti y tus objetivos. Quejarte de tus compañeros solo te dará una imagen problemática, con la que tu jefe no querrá lidiar. Demuestra madurez y que eres una persona capaz de trabajar en equipo para lograr que todos mejoren su productividad y desempeño.

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Elementos clave para mantener una conversación eficaz sobre tu trayectoria profesional

Hay que predicar con el ejemplo y hablar sobre las experiencias personales por las que muchos hemos pasado.

En nuestro equipo hemos mantenido conversaciones sobre nuestra trayectoria profesional con muchos jefes y colegas. A veces, ambas han sido un poco incómodas; en otros casos, completamente normales y para nada vergonzosas.

Haciendo un análisis a nivel general, las mejores conversaciones que hemos tenido sobre nuestro futuro profesional de manera individual dependieron de tres elementos:

  • Relación con el interlocutor
  • Momento adecuado
  • Preparación

Estos son elementos que abarcamos de manera sencilla anteriormente, pero con base en las experiencias de otros compañeros queremos ahondar específicamente lo que puede ayudarte a sobrellevar esta conversación.

1. Relación con el interlocutor

Técnicamente esto no debería ser importante. Deberías poder mantener conversaciones productivas sobre tu trayectoria profesional independientemente de la relación que tengas con tu manager. Sin embargo, sería muy inocente creer que eso no influye en el resultado de dichas charlas. Esto no quiere decir que si tienen una relación muy cercana, el resultado siempre será positivo. De hecho, esto a veces dificulta mantener conversaciones sinceras.

Por otra parte, si conoces a tu jefe y te sientes cómodo hablando con él, probablemente sabes qué estilo comunicativo emplear. Sabrás cómo llegar al punto que deseas de la manera menos incómoda posible, ya que tienes experiencias previas.

Esto también te ayuda a notar si tu jefe no comparte o malinterpreta algo que dices. Estas habilidades interpersonales son importantes, ya que este tipo de conversaciones pueden volverse incómodas y generar inseguridad si la comunicación no es clara.

Que no tengas una buena relación con tu jefe no impide que puedas mantener una conversación productiva. Solo hace que los otros dos aspectos (el momento adecuado y la preparación) cobren mayor importancia.

También puede ayudarte practicar con un compañero para asegurarte de expresar lo que deseas de manera clara. Katherine Boyarsky, antigua Lead Generation Specialist de HubSpot, utiliza este recurso y lo recomienda encarecidamente: «Cuenta con una frase que puedas repetir en tu cabeza durante la conversación para ayudarte a redirigir la charla en caso de ser necesario», explica.

Intenta decir qué deseas de manera clara, directa y sincera, y evita que tu interlocutor adopte una actitud defensiva.

2. Momento adecuado

Muchos hemos tenido algunas conversaciones en momentos inadecuados. No fueron un verdadero desastre, pero no dieron el resultado deseado. Te explicaremos las situaciones más comunes en las que se han mantenido charlas en momentos inadecuados según las anécdotas de algunos compañeros:

  • «Mi jefe no sabía que quería tener esta charla. Inicié la conversación con un miembro del equipo durante una reunión individual de manera sorpresiva. No esperes obtener grandes resultados de una conversación sobre tu futuro profesional si la mitad de las partes involucradas no se encuentra preparada para ella. Asegúrate de otorgar a tu jefe el tiempo que necesita, ya que son muchos los factores que debe considerar.»
  • «Abordamos el tema al final de una reunión, pero no tuvimos tiempo de terminar la conversación. Tu trayectoria profesional es sumamente importante y debes dedicarle el tiempo que se merece. Considero que lo mejor es hablar sobre tu futuro profesional en diversas conversaciones, así que no está mal mencionar pequeñas ideas sobre este tema de vez en cuando. Sin embargo, si jamás hablaste con tu jefe o empleado sobre esto, o pasó mucho tiempo desde la última vez que lo hicieron, programa una reunión para abordar exclusivamente este asunto.»
  • «Noté que mi jefe estaba distraído y preocupado por otros motivos. Como decíamos antes, es muy importante leer las expresiones de tu interlocutor. Por más que hayas programado una reunión para hablar sobre la trayectoria profesional, a veces surgen cuestiones que distraen a los participantes. Reprograma la reunión si notas que el lenguaje corporal o verbal de tu interlocutor indica que está distraído.»

3. Preparación

Hasta el momento, hemos indicado que tanto los jefes como los empleados son responsables de la trayectoria profesional. No obstante, la preparación depende en gran parte del empleado. Debemos pensar qué queremos hacer en nuestra profesión. Nadie puede decirte cómo responder la siguiente pregunta: «¿qué quieres hacer en 5 años?».

Tu jefe, un mentor o incluso familiares y amigos pueden ayudar y orientarte, pero depende de ti tomar las riendas de tu futuro profesional.

Así que reflexiona qué esperas de tu vida profesional antes de hablar sobre ella con tu jefe. Algunos profesionales suelen tener una idea muy concreta de sus objetivos profesionales, y otros tienen nociones más abstractas. No te preocupes si perteneces al último grupo. Puedes utilizar los siguientes consejos como inspiración:

No te preocupes si por momentos no sabes qué esperar de tu trayectoria profesional. Puedes separar tu vida en diferentes aspectos:

  • Relaciones (amigos, familia, amor).
  • Profesión (desarrollo de habilidades, ascensos, obtener satisfacción del trabajo que hago).
  • Pasatiempos (ir a la playa, ver películas).
  • Salud (hacer ejercicio, cocinar, ser feliz, limpiar mi hogar).

Por lo general, estas áreas de la vida no marchan a la perfección al mismo tiempo. En situaciones ideales, tres o solo dos se encuentran en estado óptimo, y el resto están estancadas. A veces, lo que no avanza es tu desarrollo profesional. En realidad, ese no es un problema: no es necesario que pienses constantemente en tu trayectoria profesional. Aunque, si sientes apatía general, es posible que varios de estos aspectos de tu vida se encuentren estancados  y es muy probable que tu vida profesional sea uno de ellos.

En este caso, hazte la siguiente pregunta: «¿qué cambios habrá en el equipo de aquí a un año?»

Primero plantea esta pregunta de manera hipotética. Evalúa las brechas que deben repararse y alinéalas con los objetivos comerciales. Luego, habla con otros líderes de la empresa y tu equipo sobre el tipo de objetivos a los que apuntará la empresa en los próximos años.

Tu jefe puede ayudarte en esto y será el pretexto ideal para mantener conversaciones realmente productivas sobre el desarrollo profesional. Si obtienes información sobre las necesidades de la empresa durante los próximos 12 meses, puedes determinar cuáles te gustaría ayudar a abordar. Debes tener en cuenta que nadie podrá ayudarte si aspiras a un empleo que no se alinea a los intereses de la empresa.

Por último, recuerda que existen tantas maneras de avanzar como indicadores del progreso. Por ejemplo, desarrollar habilidades, hacer networking y trabajar en proyectos que mejoran tus metas personales y los objetivos de la empresa. Todas requieren tiempo.

Los ascensos laborales no son suficientes para crear un punto de referencia sobre nuestro progreso. Debemos hacer hincapié en desarrollar nuevas habilidades, aceptar más responsabilidades y autonomía, enfrentar situaciones algo incómodas que nos ayuden a mejorar (por ejemplo, hablar en público), trabajar con otros colegas de la empresa, lograr que soliciten nuestra opinión más seguido o nos inviten a participar de reuniones con profesionales que respetamos y admiramos.

Estas son verdaderas señales de progreso que son difíciles de formalizar, pero que indican que estás llevando los pasos adecuados para orientar tu trayectoria profesional hacia el camino que deseas.

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Publicado originalmente en junio 23 2020, actualizado junio 24 2020

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Desarrollo Profesional